En medio de su vuelta al teatro con Mal repartidas, que estrena este jueves 23 de abril en el Paseo La Plaza junto a Selene Raimundo, Sabrina Carballo dejó ver un costado íntimo y completamente honesto sobre la maternidad, lejos de cualquier idealización.
En entrevista con este portal, la actriz compartió una situación tan cotidiana como angustiante: qué pasa cuando no tenemos con quién dejar a nuestros hijos para salir a trabajar.
“Me falló la niñera y no sabía que hacer”
Todo empezó con una anécdota reciente que la desbordó. “Hoy me falló la niñera y no sabía qué hacer”, contó.
Ahí, Sabrina explicó que no cuenta con ayuda constante: “No tengo niñera las 24 horas, la tengo para casos muy importantes”.
“Es desesperante porque cuando no tenés a alguien… no podés llamar a tus amigos para decirles ‘no vayas a trabajar, vení a cuidar a mi hija’”, relató.
El mito de la “opción B”
Uno de los puntos más fuertes de su testimonio fue cuando cuestionó una de las frases más repetidas en la crianza: tener siempre un plan alternativo.
“Todos me decían: ‘tenés que tener una opción B’. No podés tener opción B. No le podés decir a alguien ‘quedate libre por si me pasa algo’”, explicó.
Sabrina Carballo.“Todos me decían: ‘tenés que tener una opción B’. No podés tener opción B. No le podés decir a alguien ‘quedate libre por si me pasa algo’”.
Y agregó una realidad que muchas madres y padres conocen: “Cada uno tiene su vida”.
Maternidad real: agotamiento y contradicciones
Carballo también se permitió hablar de algo incómodo y profundamente humano: el cansancio extremo.
“Mi personaje está tan agotado que… creo que el 99% de los padres alguna vez pensó ‘que se la lleve alguien’”, dijo entre risas.
Y aclaró rápidamente: “No lo haría, pero a veces lo pensás”.
Volver al teatro con una hija chiquita
A todo eso se suma el desafío de retomar su carrera mientras cría a Caetana, una nena de apenas dos años.
“No tengo todo tan organizado, entonces a veces es muy tedioso”, admitió.
La logística diaria se vuelve un rompecabezas: “Es muy difícil acomodar los horarios. Cuando ensayás, tu prioridad es el teatro, no podés hacer otra cosa”.
Y ahí aparece la tensión constante entre el trabajo y la maternidad.
Una realidad compartida
Lejos de ser un caso aislado, la actriz destacó que esta situación se repite en muchas familias. “Lo hablaba con otras chicas y a todas les pasó”, contó.
Porque más allá de las diferencias, hay algo que atraviesa a todos: sostener la vida cotidiana sin una red asegurada.
Sin frases perfectas ni discursos edulcorados, Sabrina Carballo puso en palabras una experiencia que muchos viven pero pocos dicen en voz alta.
Y en esa sinceridad, encontró algo aún más potente: identificación.