Rosina Beltrán (29) volvió a sorprender a sus seguidores con un viaje soñado. La actriz e influencer eligió nada menos que Finlandia, en pleno invierno europeo, para cumplir un gran deseo: ver en vivo las impactantes auroras boreales.
La joven uruguaya voló sola al norte de Europa, donde las noches largas y las temperaturas extremas crean el escenario ideal para presenciar el fenómeno natural que tiñe el cielo de verde, violeta y azul.
Además del espectáculo lumínico, Rosina se encontró con postales de ensueño: paisajes completamente nevados, bosques infinitos, lagos congelados y un clima extremo al que le costó adaptarse.

ASÍ FUE EL VIAJE DE ROSINA BELTRÁN A FINLANDIA: MOVILIZANTE Y TRANSFORMADOR
-¿Por qué elegiste Finlandia como destino para vivir esta experiencia?
-Elegí Finlandia porque vi el viaje que hizo María Becerra para ver las auroras boreales y me impactó muchísimo. Me pareció algo tan mágico, tan de otro planeta, que me quedó dando vueltas en la cabeza. Sentí que en algún momento yo también tenía que vivirlo.
Además, lo elegí porque era el momento personal perfecto para hacerlo. Venía con muchas ganas de desafiarme, de viajar sola, de animarme a algo que me saque completamente de mi zona de confort. Ver las auroras no era solo un destino turístico, era una experiencia que quería vivir desde un lugar más introspectivo.
-¿Qué sentiste al ver las auroras boreales por primera vez?
-No sé cómo describirlo con palabras. Fue una sensación de adrenalina, felicidad, nostalgia. Te pasan muchas emociones por el cuerpo porque te llevan al medio de un bosque, en el norte de Finlandia, ponen un fogón y tenés que esperar horas porque depende mucho del clima, si aparecen o no. Y de repente aparecieron en el cielo las auroras. Todos empezamos a gritar. Todos empezamos a gritar. Fue una sensación muy transformadora. Es difícil de poner en palabras.

-¿Habías vivido algo parecido alguna vez?
-Nunca había vivido algo parecido. He viajado mucho y he visto lugares increíbles, pero esto fue distinto. No es solo lo que ves, es lo que te pasa por dentro. Te sentís chiquita frente a algo tan inmenso y, al mismo tiempo, muy conectada con todo.
-¿Quién fue la primera persona a la que llamaste o le escribiste para compartirle esa emoción?
-En ese momento no llamé a nadie. Y eso fue lo que más me sorprendió. Estaba tan presente, tan metida en lo que estaba pasando, que no pensé en agarrar el teléfono ni en compartirlo al instante. Fue como estar en otro mundo. Solo quería mirar el cielo y vivirlo.
Después sí, cuando bajé un poco a tierra, le escribí a mi mamá y a mis amigas para contarles lo que había vivido. Pero primero necesitaba quedarme ahí, conmigo.

-Después de ver algo tan impactante como las auroras, ¿te cambió algo por dentro?
-Me cambió un montón. Te das cuenta de lo chiquitos que somos frente al mundo, frente a la naturaleza. Me hizo dar cuenta de lo afortunada que fui por poder ver algo así y sentí gratitud. También me conectó mucho conmigo misma. Esta experiencia me empujó a seguir buscando experiencias que me hagan sentir viva de verdad, porque fue una locura.
-En Finlandia es pleno invierno y las temperaturas son extremas, ¿cómo te adaptaste al frío?
-No me adapté tanto al frío. El primer día me saqué dos tours y acá hacen -25 grados. Estuve 12 horas a la intemperie, tomando poca agua porque como hace tanto frío no te dan ganas de tomar agua. Entonces, cuando llegué al apartamento, que estaba calentito, se me bajó un poco la presión y tuve que llamar al médico. El frío de acá es muy crudo.
-Sos viajera y aventurera, ¿cuál es el próximo destino que te gustaría conocer?
-Me mueve conocer culturas distintas y lugares que te transforman. Egipto es un destino que me llama muchísimo y también me encantaría conocer Uganda.


¿Qué es una aurora boreal?
Una aurora boreal es un fenómeno natural que ocurre cuando partículas del Sol chocan con la atmósfera de la Tierra.
Esas partículas solares interactúan con el campo magnético terrestre y producen luces de colores en el cielo, que pueden verse verdes, violetas, rosadas o azules. El efecto es como si el cielo se moviera con ondas luminosas.
Se ven principalmente en zonas cercanas al Polo Norte, como Finlandia, Noruega o Islandia, y durante la noche, especialmente en invierno, cuando el cielo está más oscuro.
En pocas palabras: es un espectáculo natural de luces en el cielo provocado por la actividad del Sol.



