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Patricia Palmer y Cecilia Dopazo regresan al teatro con Radojka

Se trata de una comedia con tintes de humor negro, que se estrenará el viernes 5 a las 21 en el teatro Picadilly.

Patricia Palmer y Cecilia Dopazo regresan al teatro con Radojka
Patricia Palmer y Cecilia Dopazo regresan al teatro con Radojka

Patricia Palmer y Cecilia Dopazo regresan a los escenarios de la mano de Radojka, una obra teatral de Fernando Schmidt y Christian Ibarzabal, en la que también actúa Paula Cabrero. Se trata de una comedia con tintes de humor negro, que se estrenará el viernes 5 a las 21 en el teatro Picadilly.

Sinopsis de la obra.

¿Qué estarías dispuesto a hacer para mantener tu único trabajo estable? Dos mujeres se ven  forzadas a tomar una decisión difícil para mantener su única fuente laboral. Gloria,una  mujer  cincuentona, solitaria, de  clase media-baja y con un único trabajo que se ha vuelto una rutina sin mucha expectativa de cambio, es una de las cuidadoras de Radojka. Lucía, es quien cubre el otro turno en el día. También cincuentona, es una mujer activa que siempre está buscando hacer otra cosa. Siempre está apurada. Vive con su  hijo, que es un ex-convicto aparentemente en recuperación. Ambas cuidan a Radojka, una señora serbia que ya pasó los 90 años hace un rato. No habla una palabra de castellano, pero se hace entender con sus cuidadoras. Su único vínculo familiar es su hijo, que está a miles de kilómetros, del que recibe un cheque para cubrir sus gastos y más.

La historia comienza cuando Lucía llega a la casa de Radojka y se encuentra con una desolada Gloria que leda la peor de las noticias: “Radojka murió”. Luego de intensas discusiones, llegan a la conclusión que no pueden quedarse sin trabajo. Dos mujeres, sin mucha preparación, con esa edad y sin alguien que les dé una mano, están destinadas a la pobreza absoluta. Es por eso que deciden mantenerla “viva”. 

Al menos aparentemente viva. Nadie en el mundo se puede enterar que Radojka murió y así conseguirán mantener su trabajo: “Cuidar a Radojka, nadie especificó si era viva o muerta”. Los primeros tiempos hacen que la tarea sea sencilla. Mantener a la difunta en buen estado, disimular en el barrio, seguir recibiendo los cheques. Pero un tiempo después, el hijo de Radojka da señales de vida, y eso complica el plan.  Además, Gloria encuentra en lo  más profundo la  ambición que no mostraba hasta el momento. Tanto el miedo por la llegada del hijo como la necesidad de sacar más y más de ese negocio que se les empieza a ir de  las manos, lleva a una cadena de traiciones entre ambas compañeras y revela que Lucía tiene un plan “fríamente calculado”.