Natalia Oreiro y el excéntrico sueño para su retiro: "Hasta averigüé cuánto costaba una en Brasil, quería comprar una isla"

La diosa uruguaya habló de su vida de actriz, de su rol de madre y de la decisión de tomarse seis meses sabáticos.

¡Excentricidades de estrella! El costosísimo sueño de Oreiro para su retiro. (Foto: Ciudad.com)
¡Excentricidades de estrella! El costosísimo sueño de Oreiro para su retiro. (Foto: Ciudad.com)

Es una de las mujeres más bellas que vio nacer el Río de la Plata y ha construido una prolífica carrera que la erigió como una de las estrellas indiscutidas de Argentina. Natalia Oreiro (39) se prepara para el estreno de Gilda, no me arrepiento de este amor, la película basada en la vida de la cantante tropical, el próximo 15 de septiembre.

Luego de un año intenso, la diosa uruguaya tomó la decisión de poner en pausa su carrera. “Hace unos días decidí tomarme seis meses sabáticos el próximo año. Es la primera vez que decido descansar en más de veinte años de trabajo. Me di cuenta de que en este momento lo que más quiero es ser mamá, disfrutar de la parte más casera de mi vida”, confesó en una entrevista para la revista Viva.

"Decidí tomarme seis meses sabáticos el próximo año, en este momento lo que más quiero es ser mamá. Creo que éste es el momento de parar. Me gusta ser mamá, me siento muy cómoda en ese rol".

A mí me gusta llevar a Ata al jardín y a los cumpleaños de los amiguitos. También estoy en el grupo de papis de WhatsApp, algo que al principio no me copaba mucho, pero terminamos armando un grupo divino. A Atita le gusta que le lea así que vamos a la librería, nos llevamos muchos libros y elegimos uno por semana para leer a la noche. Creo que éste es el momento de parar. Me gusta ser mamá, me siento muy cómoda en ese rol. A Ata le gusta mucho el campo y a Ricardo también. Tenemos uno, en Carmelo. Nos encanta estar ahí”, continuó Natalia.

En pleno ascenso de su carrera, Oreiro aseguraba que cuando cumpliera 40 años compraría una isla para retirarse. “¡Hasta averigué cuánto costaba una en Brasil! Pero sí, el campo la reemplazó. Cuando era chica dibujaba un círculo y un puntito en medio. Y decía que era mi isla y yo, el puntito, ahí sola. Me gusta la soledad, pero ahora tengo una familia...”, completó sobre su excéntrico deseo.