Jorge Rial y Agustina Kämpfer, y la primera prueba de "convivencia" en el camarín de América: "Se lo ofrecí para que estuviera más cómoda"

El periodista habló en Desayuno Americano y contó que le presta su lugar a su novia, pero marcó la cancha: “Es como mi dormitorio de soltero”. 

Jorge Rial contó que comparte su camarín con Agustina Kämpfer

El noviazgo de Jorge Rial y Agustina Kämpfer avanza con firmeza. ¿La última demostración del gran momento que atraviesa la pareja? El conductor de Intrusos y la panelista de Intratables comparten el camarín que el periodista posee en América.

Así lo contó el propio Rial en un móvil con Desayuno Americano cuando Pamela David lo apuró con humor “¡Entregaste desde el amor el camarín!”, a cuento de lo que una pareja es capaz de hacer por el otro.

“Entregué el camarín porque quiero que esté cómoda, nada más. ¡Qué feo queda decir ‘le entregué el camarín a Agustina’! Porque parece que abdiqué, que bajé la cabeza… Y no, fui yo. Agustina no quería. Un día, que ella estaba dando vueltas y tomando un café por la zona, le dije ‘dejate de joder, andá a mi camarín, que estás mejor, tenés wifi y estás tranquila’. Se negó… durante 12 minutos”, contó Jorge entre carcajadas.

Rial contó cómo le prestó el camarín a su novia: "Fui yo. Agustina no quería. Un día, que ella estaba dando vueltas y tomando un café por la zona, le dije ‘dejate de joder, andá a mi camarín, que estás mejor, tenés wifi y estás tranquila’. Se negó… durante 12 minutos".

Cuando Pamela y sus panelistas le preguntaron si Kämpfer ya le había dado su toque personal al lugar, el conductor marcó la cancha con gracia: “No, no, es mi camarín, se lo presto. Es como mi dormitorio de soltero, está todo tirado, ¡no me jodan!”. Pero terminó reconociendo enamorado: “Es verdad que no soy de compartir el camarín con nadie y se lo ofrecí para que tuviera un lugar más cómodo”.

El móvil terminó con una promesa: “Cuando haya un antes y un después en el camarín, te dejo entrar con una cámara. Es muy íntimo, no me gusta mostrarlo. Permitime guardar un lugar privado al menos. Te juro que si me copa la parada, hago la denuncia pública en Desayuno. Es más, entro yo con la cámara. Por ahora, sigue todo tranquilo”.