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Guillermo Francella y Diego Peretti revelaron detalles de El robo del siglo: "Tuvo una originalidad extraordinaria"

Los actores hablaron con Ciudad del filme que narra el mítico asalto al banco Río. Videos.

Guillermo Francella y Diego Peretti hablaron de la película El robo del siglo

Catorce años atrás, el 13 de enero de 2006, un grupo de ladrones quebró la calma del tranquilo barrio de Acassuso. Pasado el mediodía, un comando de delincuentes ingresó a la sucursal del desaparecido banco Río y tomó de rehenes a 23 personas.

Así comenzaba el llamado robo de siglo, cuya historia llega a los cines este jueves de la mano del director Ariel Winograd, protagonizada por Guillermo Francella, Diego Peretti y un gran elenco. Mientras negociaban con la policía, los ladrones saquearon 145 cajas de seguridad y se fugaron cinematográficamente con un botín estimado en 19 millones de dólares. Al día de hoy, solo se recuperó un millón y ninguno de los cuatro delincuentes condenados por el asalto está preso.

A Francella le tocó encarnar al famoso “hombre del traje gris”, el histriónico ladrón uruguayo Mario Vitette Sellanes, quien eludió el juicio firmó por un procedimiento abreviado y fue expulsado de Argentina por la figura de extrañamiento. Por su parte, Peretti interpretó a Fernando Araujo, el ideólogo del asalto, un hombre ajeno al mundo de la delincuencia.

Rafael Ferro y Mariano Argento hablaron de la película El robo del siglo

Guillermo y Diego hablaron a solas con Ciudad y contaron detalles del proyecto. Además, los actores Rafael Ferro y Mariano Argentino, y el realizador Ariel Winograd también conversaron con Ciudad sobre los distintos misterios que rondan el mito.

-¿Qué fue lo que más les atrajo de esta historia?

Francella: -Que está basado en la vida real. A mí personalmente siempre me sedujo este robo. Yo estaba en un auto escuchando la radio y me quedé impactado porque me pareció fuerte, pero terminé riéndome porque no podía querer cómo había sido la resolución. Que de golpe entrara el Grupo Halcón a atraparlos y ya no había nadie en el banco. Me pareció de originalidad extraordinaria. A partir de ahí, me informé y leí muchísimo. Me quedé fascinado con la historia. Después, transitándola cuando tuve el guion y pude trabajar con ellos, se generó un vínculo extraordinario, pero por sobre todo el contenido que tiene que ha sido tan original y singular.

Peretti: - Yo estaba en mi casa y por los noticieros me fui enterando del tema. Sentí mucho temor y mucho miedo de que hubiera alguien asesinado porque la situación estaba empapada por el post Ramallo (N. de la R: en referencia a la masacre de 1999). Que el Grupo Halcón entrara y que se repitiera la historia.

Francella: -Pero ellos sabían que no porque habían leído el protocolo policial. Sabían que no iban a disparar, estaban muy informados porque sabían que después de aquella masacre, no podía volver a ocurrir lo mismo en una toma de rehenes. Todos querían que se encuentre una solución de la mejor manera. Por eso al personaje de Vitette no le importa nada que lo estén señalando con una mira láser. Él sabía que no le iban a tirar.

-Vitette contó que hablaron por teléfono para la construcción del personaje. También dijo que les había quedado pendiente un almuerzo de pescados. ¿Quién va a pagar? Que pague él, ¿no?

-Jajaja, obvio. Me dijo que si me cruzaba a Colonia o a un lugar cercano le avisara así comíamos. Tuve una charla con él y después estuve en un programa de Montevideo y estuvimos conversando. Es alguien muy especial, muy carismático y muy histriónico. Pude ver muchas cosas de él ni bien tuve este papel para ver su modo de contestar, su habilidad para salir de un momento incómodo. Me pareció algo muy atractivo porque el objetivo tanto de Ariel Winograd como el nuestro no era copiarlo. Sí que el personaje tuviera algo estético, como el cabello peinado para atrás o el famoso traje gris, que a él se lo conoce como el hombre del traje gris, pero nada más. Después tratamos de encontrar esta cosa empática que ellos tenían porque era muy particular. Incluso, el delito cometido generó empatía porque no lastimaron a nadie. Trataron muy bien a los rehenes, liberaron algunos, festejaron el cumpleaños de una abuela en el mismo banco. Sonaba tanto un teléfono que preguntaron qué pasaba y la señora les dijo que era su cumpleaños. Entonces, le festejaron con un alfajor y una vela, mientras estaban los francotiradores apuntándolos. Ha sido muy atractivo todo.

El director Ariel Winograd habló de la película El robo del siglo

-Y en tu caso, Diego, ¿cómo fue la construcción de tu personaje?

Peretti: -Es un personaje que se dedica a las artes plásticas y a las artes marciales. Fue como la planificación y la construcción de una obra de arte. Enfocar en la disciplina y la profesionalidad que se necesita para llevar a cabo eso. Tiene asidero también en la vida real.

-¿Alguna anécdota que les haya llegado de el rodaje de la filmación?

Francella: -Hubo varias porque hubo que poner el cuerpo muchas veces. Cuando hicimos las perforaciones y había que tirarse de palomita, por más que había algo para que nos amortiguara la caída, nos raspamos, rompimos la ropa y nos lastimamos un poco. Pero fue todo tan valioso por lo verosímil que ocurría y por la intensidad que tenía que tener que si no, no iba a tener el valor que tuvo. Quede más que feliz porque a veces rodás una película, tenés toda una ilusión, pero cuando la ves no te pasan cosas.

Edición de videos: Leandro Bevilacqua