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Fuerte mensaje de Nazarena Vélez sobre la aceptación de su cuerpo: "Si no le aflojás a la exigencia, te volvés loca o te morís"

La artista habló de sus años de padecimiento y de cómo logró sentirse más plena con ella misma.

Fuerte mensaje de Nazarena Vélez sobre la aceptación de su cuerpo

Con el correr de los años, Nazarena Vélez hizo una profunda introspección y comenzó a verse de otra manera, la cual le permitió sentirse más libre y plena, luego de luchar muchos años con la obsesión de tener un cuerpo hegemónico, como le exigía su carrera e intentó imponer la sociedad.

Enfocada en el amor propio, la actriz y productora le dio una nota a Implacables, en la que le consultaron por los posteos en los que muestra su silueta al natural, junto a valiosas reflexiones, y Nazarena se introdujo en el importante tema sin vueltas.

"Todavía no me acepto. Yo me veo la celulitis y no me gusta. No voy a decir 'soy la abanderada de las nalgas flojas'. Pero sí entendí que la pasé muy mal. Fui muy esclava de lo que me devolvía el espejo".

"Es mentira que me acepto, todavía no me acepto. Yo me veo la celulitis y no me gusta. No voy a mentir y decir 'soy la abanderada de las nalgas flojas'. Porque no es verdad. Pero sí entendí que la pasé muy mal. Fui muy esclava de lo que me devolvía el espejo, más allá de que yo hacía plata de eso, porque viví de mi cuerpo muchísimo tiempo. No la pasé bien", expresó Vélez, con la sinceridad que la caracteriza.

"Hoy, con 46 años, me miro al espejo, y digo 'pará, no estás tan mal. Tenés tres pibes. Todo lo que te pasó fue fuerte'. Me empecé a mirar con más cariño".

Luego, Nazarena agregó: "Hoy, con 46 años, me miro al espejo, y digo 'pará, no estás tan mal. Tenés tres pibes. Todo lo que te pasó fue fuerte'. Me empecé a mirar con más cariño. Cuando uno se convierte en su mejor amiga y te empezás a aconsejar bien y decís 'pará la exigencia, estás bien, no estás mal…'. Más cuando trabajás en este medio tanto tiempo. Yo exploté mi cuerpo. Pero tenía una obsesión, porque de yo hacía plata, y cuando tenés tanta exigencia si no le aflojás a la exigencia o te volvés loca o te morís, y no tengo ganas de ninguna de las dos cosas".