Ir al sitio

Ciudad Magazine

Notas Top

La esposa de Gustavo Guillén lo denunció por violencia de género y el actor hizo una contradenuncia

El artista explicó en LAM por qué fue a una Comisaría de la Mujer para responder a la acusación de Luciana Abelanda, la madre de Pedro, de dos años.

Gustavo Guillén denunció a su esposa por violencia de género en una comisaría de la mujer

La presencia de Gustavo Guillén (57) en una Comisaría de la Mujer resultó tan llamativa que el propio actor admitió su concurrencia ante la consulta de Andrea Taboada. Entonces, el artista aceptó presentarse en Los Ángeles de la Mañana para explicar por qué decidió denunciar a su esposa, Luciana Abelenda, la madre de Pedro Guillén (2).

Atento a no dar precisiones, el galán explicó: “Las situaciones que se generan a través de mala convivencia, o cosas que se van produciendo con el tiempo. Es muy difícil ensamblar (...) Yo tengo un hijo, Valentino, de 16 años, de mi primer matrimonio; ella tiene una hija, Lola, de 10 años, de su primera pareja”.

"Dentro de lo que uno pretende consensuar en una pareja, a veces tenés posibilidades o otras veces, no. A veces el otro cierra la puerta, te comés una puteada, otras veces uno levanta la voz y a veces se producen ciertas cosas que van haciendo un cuello de botella y no se puede llegar a dialogar. Eso fue lo que nos pasó a nosotros".
Por otra parte, señaló que la relación cambió después de la llegada de Pedro a la familia: "De repente, uno entra en una zona de comodidad y costumbre que es espantosa. Dejás de darle importancia a la persona que tenés al lado. Pasa a ser como un mueble. Eso fue lo que me pasó a partir del nacimiento de Pedro y creo que no fue de manera consciente, es algo que se produce con el tiempo”.

"Se llegó al punto de rotularme de violento y maltratador. Entonces cuando le decís a alguien violento y maltratador, o te hacen creer eso, o estás en un atmósfera donde se vive eso, en una oportunidad levantó el teléfono y llamó al 911 en el marco de una discusión, adelante de Pedro".

“Pasa que estaba viviendo en una ciudad (La Plata) a kilómetros de distancia de mi otro hijo. Pero sí vivía con la hija de Luciana. Hay dos días de la semana que me tengo que tomar el laburo de ir hasta Garín, hacer todo el viaje, y encima estar lidiando con ciertas situaciones”, agregó.

Hasta que aclaró: “Se llegó al punto de rotularme de violento y maltratador. Entonces cuando le decís a alguien violento y maltratador, o te hacen creer eso, o estás en un atmósfera donde se vive eso, en una oportunidad levantó el teléfono y llamó al 911 en el marco de una discusión, adelante de Pedro. Llegamos a un punto fortuito en que ella interpretó que tenía que llamar. Llegó a un punto tal de susceptibilidad que cualquier cosa, hasta levantar un dedo, es interpretado como violencia”.

Guillén y Abelenda se habían conocido en julio de 2013 cuando la bailarina de flamenco coincidió con el actor en un evento y se casaron apenas cuatro meses después. Ante las incógnitas de los panelistas, Gustavo atribuyó sus conflictos conyugales a discusiones subidas de tono: “Dentro de lo que uno pretende consensuar en una pareja, a veces tenés posibilidades o otras veces, no. A veces el otro cierra la puerta, te comés una puteada; otras veces uno levanta la voz y a veces se producen ciertas cosas que van haciendo un cuello de botella y no se puede llegar a dialogar. Eso fue lo que nos pasó a nosotros”.

Al final, Gustavo Guillén aclaró que mantiene contacto periódico con Pedro y reveló cómo decidió hacer una contradenuncia contra Luciana Abelanda, de quien todavía no inició los trámites de divorcio: “Ese mismo día uno de los agentes que estaba en casa me sugirió hacer la denuncia en la comisaría de la mujer. Ese mismo sábado fui porque yo también sufrí ciertas agresiones. ¿Qué denuncié? No quiero entrar en tanto detalle. Hubo una noche en que también hubo un cruce y se terminó yendo con su hija a hacer la denuncia, y yo me quedé con Pedro. Además, otra vez fui a la Comisaría de la Mujer pero me fui porque me dijeron que iba a ser lo mismo que mi denuncia previa y no tenía sentido”.