Daniela Cardone, tras la decisión de embalsamar a su gato: "No me importa lo que digan; amo a Matute y ahora va a estar conmigo en alma y cuerpito"

La modelo habló con Ciudad.com de la medida que tomó para conservar a su mascota, ante la repercusión que tomó el tema.

Daniela Cardone, tras la decisión de embalsamar a su gato (Foto: Instagram)
Daniela Cardone, tras la decisión de embalsamar a su gato (Foto: Instagram)

Amante de los animales, Daniela Cardone (51) vivió uno de los momentos más tristes de su vida: Matute, su gato Persa Himalaya de toda la vida, murió repentinamente y su partida la impactó fuertemente. Al punto que tomó la decisión de embalsamarlo para conservar su cuerpo y seguir teniéndolo presente más allá de los sentimientos. 

Su determinación generó revuelo en los medios y en las redes sociales, ya que la modelo y DJ publicó fotos en Instagram de su visita a la Basílica de Luján en compañía de su mascota y los comentarios fueron diversos. Ante la polémica, Ciudad.com se comunicó con Cardone, quien con la voz aún quebrada por la muerte de su mascota, explicó su decisión y desestimó las críticas.

"A mí me llamó mucho la atención que hablen tanto. Yo a mi gato lo amo. Tengo seis, y Matute falleció hace un mes. Un día volví de Pinamar y lo encontré muerto. Fue un shock. Todavía estoy viviendo mi duelo".

-¿Cómo tomaste la enorme repercusión mediática que tomó el hecho de embalsamar a Matute?

-A mí me llamó mucho la atención que hablen tanto. Yo a mi gato lo amo. Tengo seis, y Matute falleció hace un mes. Un día volví de Pinamar y lo encontré muerto. Fue un shock. Todavía estoy viviendo mi duelo. Aunque hora estoy un poco mejor, lo pasé mal... Yo había pensado hace rato que lo iba a embalsamar porque es enorme el amor que le tengo. Y así fue. Después de eso, lo llevé a la iglesia, a Luján, y ahora está en mi casa. 

-¿Y cómo es tenerlo ahora en este estado?

-Lo que ha hecho este señor Aníbal -el taxidermista- con Matute es un arte, maravilloso. Su olorcito y sus pelitos son iguales. Matute quedó espectacular, hermoso. Es una mascota que amo muchísimo, de toda la vida, y las mascotas te conocen mejor que las personas. Si lo comparás hasta con tus amigos, ni ellos saben del todo como sos. La mascota está con vos todo el tiempo y te acepta como sos. Ahora tengo un vacío muy grande porque Matute era todo para mí, a pesar de que tengo cinco gatos más, que son Persa Himalaya y uno Sagrado de Birmania. 

-¿Tus otras mascotas están en contacto con Matute?

-Ellos están al ladito de él, lo visitan, lo miran y le dan besos. Es muy loca la reacción. Yo estoy feliz así, es mi forma. 

"Mis otras mascotas están al ladito de él, lo visitan, lo miran y le dan besos. Es muy loca la reacción. Yo estoy feliz así, es mi forma".

-¿En las redes sociales qué te dicen sobre la decisión de conservar de ese modo a tu mascota?

-Recién ahora estoy viendo todo lo que dicen. Y bueno, siempre ven todo mal. Yo soy diferente y siempre critican todo. Algunas cosas son tremendas, tergiversan todo. Yo me río. Hablar, hablan siempre. No me importa. Yo soy yo y tengo mis principios. Amo a mi Matute, por eso tomé la decisión de embalsamarlo. En Europa y Estados Unidos esta práctica es más normal. Acá lo tomaron raro. Pero cada uno es como es y no me arrepiento para nada de lo que hice. Sé que Matute va a estar conmigo toda mi vida en alma y también en cuerpito. No me importa lo que diga la gente, yo soy yo, lo amo… y lo extraño mucho.

-¿Qué lugar físico ocupa Matute en tu casa? ¿Lo vas a seguir sacando a la calle?

-Lo saqué para llevarlo a la iglesia de Luján, porque yo amo Luján y lo llevé a la iglesia, nada más. No es que lo voy a seguir sacando a pasear, tergiversaron todo. Él tiene un lugar en casa, arriba de un escritorio muy lindo, que es todo de él. Tiene un collar celestito muy lindo y está ahí descansando. Los demás gatos: Azabache, Garfield, Keira, Martita y Matutitino -que es muy parecido a Matute, pero es más chico, tiene dos años, y tienen distintos los ojos- lo visitan y se acuestan a su lado... Pero no lo saco a la calle. Solo lo saqué a la iglesia, a una misa. Fue la única vez que lo saqué... Por eso no leo mucho lo que dicen de mí porque siempre cambian todo. Siempre sigo adelante, porque si tengo que detenerme en cada cosa que va a decir la gente... Estoy feliz por lo que hice y por tenerlo conmigo.