Ir al sitio

Ciudad Magazine

Notas Top

Alexander y Charlotte Caniggia, condenados a prisión en suspenso por coacción, daños, lesiones leves y amenazas

Los mellizos mediáticos fueron encontrados responsables por un tribunal de Córdoba, tras un escándalo en 2017.

Alexander y Charlotte Caniggia, condenados a prisión en suspenso por coacción, daños, lesiones leves y amenazas
Alexander y Charlotte Caniggia, condenados a prisión en suspenso por coacción, daños, lesiones leves y amenazas

El escándalo mediático que protagonizaron Alexander y Charlotte Caniggia (28) hace cuatro años, con Pablo Layús, cuando el periodista quiso entrevistarlos y reaccionaron de forma violenta se convirtió en una causa por "coacción, daños, lesiones leves y amenazas". Fue así que, ante la evidencia y los testimonios de los testigos, la Justicia de Córdoba condenó a los mellizos a "prisión en suspenso".

El hecho había sucedido en Carlos Paz, cuando los mediáticos se retiraban de una discoteca después de que Alex se peleara con el guardia de seguridad Marcelo Heredia, también querellante. Entonces, Layús había comenzó a grabar la situación con su celular y Charlotte le rompió el teléfono contra el suelo.

El encargado de difundir la información fue el experiodista de Intrusos desde su cuenta de Twitter: "La Justicia decidió condenar a Alexander por amenazas, seis meses de prisión en suspenso, fijar por dos años domicilio y acreditar trabajo, 80 horas de tarea comunitaria".

Con menor grado de responsabilidad, ya que no atacó físicamente al guardia de seguridad del boliche de Carlos Paz como su hermano, Charlotte también fue encontrada culpable: "Un mes de prisión suspenso. Dos años de fijar domicilio, acreditar trabajo, no cometer delitos y 60 horas de trabajo comunitario".

En su sitio web, el cronista de América reflexionó: "Es la primera vez que los hermanos la hacen y no queda en solo títulos periodísticos, esta vez tuvieron que someterse a derecho, sentarse en el banco de los acusados y escuchar muchas veces que se habían equivocado. Tal vez quedará pendiente las disculpas correspondientes. (…) Creo que ya se demostró que no es gratis agredir a nadie, romper un bien de otro, amenazar y seguir sonriendo ante las cámaras como si nada hubiera ocurrido".