Mel Gibson no fue Bond por petiso

Gibson, Mel Gibson perdió su papel de 007 por no tener con la altura necesaria. Los productores de la película lo descartaron porque le faltaban unos centímetros.

Era su sueño. Contactó productores, actores y finalmente estaba muy cerca. Mel Gibson a mediados de los noventa, y en su pico máximo de fama y éxito, se postuló como protagonista de una de las películas de James Bond.

El más famoso agente secreto de la historia de cine debía ser encarnado por un actor reconocido, atractivo y... que midiera más de 1,85. Parece que ese dato se le coló a Mel. No investigó bien, ya que en las versiones anteriores todos los actores superaban esa altura.

Tom Mankiewicz, guionista de algunas de las películas más célebres del agente 007 comentó que la altura de un metro setenta y cinco de Gibson le jugó una mala pasada.

Albert Broccoli, histórico productor de la franquicia de Bond hasta su muerte en 1996, fue el que rechazó a Gibson por petiso.

"En un momento Mel quería interpretar a Bond. Pero Broccoli estaba en contra ya que quería que Bond fuera alto y él era demasiado bajo, aunque una gran estrella", afirmó Mankiewicz, que asegura que United Artists, el estudio que tenía la saga en su poder, confiaba en Gibson, una gran estrella que aseguraba el taquillazo; finalmente, el productor impuso su criterio.

Para deleite de la platea femenina, finalmente el papel de Bond fue para Pierce Brosnan que, con su profesionalismo y, por sobre todo, su 1,85 de estatura, daba mejor para el papel.

Hoy, Mel Gibson todavía se debe acordar de este traspié. Encima tuvo que soportar ver que después de que lo rechacen, Daniel Craig fue Bond, y eso que sólo mide un un metro ochenta, y además, es rubio.

De todos modos, Mel consiguió algo de su ídolo 007, una "chica Bond", Oksana Grigorieva con quien tiene una bebé, su vez tiene un hijo de once años con Timothy Dalton, uno de los que sí fue protagonista de la saga.