Britney Spears necesita un exorcista

La princesa del pop siempre es noticia. Esta vez por publicar que adora al diablo.
Britney Spears hace mucho que dejó de ser aquella chica angelical que logró convertirse en la "princesa del pop". Pero ahora se pasó de la raya.

Ayer los más de 3.7 millones de usuarios que la siguen en Twitter leyeron los mensajes de Britney en donde condesaba que adoraba al diablo: "Me entrego todos los días a Lucifer para que llegué más rápido. ¡Gloria a Satán!", escribió.

Pero algo raro estaba pasando con su cuenta de Twitter. El fondo celeste de su perfil se había convertido en la antitesis, un rojo infierno y su imagen también había cambiado. Estos detalles hicieron sospechar a los seguidores de Britney, no creían que estos mensajes habían sido publicados por ella o por el equipo que también actualiza la web de microbblogging. Y estaban en lo cierto.

Un hacker se había apoderado de la cuenta de la cantante. Un rato antes de ese suceso, el manager y actual pareja, Adam Leber había publicado un twitt donde pretendía reivindicar la imagen de Spears en su gira por Australia después de que un caso de playback en la ciudad de Melbourne.
Al mismo tiempo, pasó lo mismo con su cuenta de MySpace.

El hackeo duró aproximadamente media hora, hasta que la imagen de la princesa del pop y su fondo angelical volvieron a la normalidad, salvo por el detalle de que los mensajes satánicos seguían publicados, los cuales fueron borrados después.

Por suerte, Britney ya su puede volver a estar en paz, al menos en su vida online.