Peter Parker está en Buenos Aires

El superhéroe (Gastón Ricaud) se enfrenta al Duende Verde (Carlos Belloso) y al Dr Octopus (Marcelo Xicarts).

Yo vi cómo un hombre corría el panel", "para mí que los brazos de Octopus los manejan de atrás", "¿viste los hilos que tenía?". El Hombre Araña: acción y aventura despierta todo tipo de elucubraciones en los pequeños y asombrados espectadores, ansiosos por descubrir las claves de los trucos que ven en el escenario o los mecanismos de los vuelos del superhéroe y sus enemigos.

Es que, como el título lo indica, la acción y el impactante despliegue visual es el principal atractivo de este espectáculo: intrigas científicas, persecuciones, luchas por tierra y enfrentamientos en el aire, un desafío considerable para que todo aquéllo ocurra en el ámbito acotado de una sala de teatro. La propuesta sale airosa en este punto. La escenografía resulta, por momentos, imponente con la cima de un edificio art decó (el sitio elegido para las solitarias reflexiones de El Hombre Araña) o el logrado puente levadizo que se alza sobre una oscura ciudad de Nueva York.

El espacio del escenario se amplía y multiplica gracias a las proyecciones. Los paneles móviles y elementos escenográficos transportables ayudan a recrear distintos ambientes: el Museo de Ciencias donde el joven Peter Parker es picado por la araña, la secundaria, el Daily Bugle, la casa de los tíos.

Cuando interactúan con los actores, las proyecciones funcionan como creadoras de efectos especiales: como las caminatas del héroe arácnido sobre los edificios, camas elásticas o los filtros que ayudan a simular un viaje en moto de Peter Parker y su amor imposible, Mary Jane Watson. Una estética de cómic.

Todo comienza en el Daily Bugle, el periódico donde trabaja Peter Parker (interpretado por Gastón Ricaud). Su misión será conseguir fotos del superhéroe.

Después habrá un flashback para contar el origen de sus poderes, cuando fue picado por una araña, la historia de su amor imposible por Mary Jane Watson (interpretada por Brenda Gandini), la amistad con Harry Osborn, el hijo de Norman Osborn (alter ego del Duende Verde, interpretado por Carlos Belloso), un inescrupuloso empresario ligado a la ciencia. Hasta llegar al presente, en el que el Doctor Octopus (Marcelo Xicarts) presentará su notable invento para crear energía.

En cuanto a la acción propiamente dicha y las peleas también están bien logradas y coreografiadas, aunque hay algunos dobles del protagonista que resultan más ágiles o impactantes en sus desplazamientos que otros.

Son los vuelos, del malvado Duende Verde en su extraño deslizador del aire y los del propio Hombre Araña, los que más fascinan a la platea. Y la lucha final entre todos los enemigos del superhéroe: Lizard, Hombre de Arena, Buitre, Rhino, Misterio, apariciones que son festejadas una a una por los chicos de la platea que conocen sus nombres de memoria.

Y si de actuaciones se trata, Carlos Belloso y Marcelo Xicarts son los únicos que logran conmocionar con sus monstruosas criaturas.

(Laura Gentile - Clarín)