Luego de romper en llanto en La Mañana con Moria (eltrece) al hablar del conflicto judicial que mantiene con su ex y exproductor, Norberto Marcos, Fátima Florez volvió a tomar la palabra en el programa —donde se encuentra reemplazando a Moria Casán— para reflexionar sobre la repercusión de sus lágrimas.
“Lloré y no me gustó verme llorar. Mi mamá me llamó y me dijo: ‘No te quiero ver llorar hija, te quiero ver fuerte, te quiero ver sonriente con la alegría con la que le llegás siempre a la gente’”, reveló la artista.
Aún con la voz quebrada, Fátima dejó en claro su postura de cara al futuro frente a las cámaras: “No quiero llorar. Voy a llorar en mi casa, con mis gatos, con mi familia conteniéndome. No quiero hacer ese papel delante de las cámaras, no me lo merezco”.

El desgarrador descargo en vivo: “Me quieren sacar la casa donde vivo”
El conflicto judicial con Norberto Marcos escaló a un nivel extremo por la división de bienes, centrada en dos inmuebles. Visiblemente afectada, Fátima rememoró lo duro que fue construir su trayectoria profesional desde muy joven.
“Yo trabajé desde los 17 años. Nadie me regaló nada, me costó un huevo. He hecho tres funciones sin tiempo para comer y levantándome temprano para hacer móviles. Le soy agradecida a mi ex porque hemos hecho un camino juntos, pero me quieren sacar la casa donde vivo”, expresó la conductora interina.
En esa misma línea, pidió terminar con el enfrentamiento de manera madura: “Con esto no me estoy victimizando. Simplemente pido que, por el bien de todos, pongamos un paño de paz y seamos gente adulta”.
El recuerdo de Javier Milei y el origen de su nombre artístico
Durante la emisión, la actriz también sugirió que el despecho de su ex podría estar vinculado a su posterior relación con el presidente Javier Milei: “No podés poner en duda una relación mía y decir si está armada o no. Eso me parece un golpe bajo horrible”.
Para finalizar, la capocómica sorprendió al panel con una fuerte revelación sobre los límites a los que habría llegado la disputa legal: “A mí me quisieron sacar hasta el nombre. Averígüenlo”. Y concluyó con firmeza: “En su momento estuve preocupada y dije: ‘¿Cómo voy a hacer?’. Pero tengo un nombre artístico, pondré mi cara y la gente sabrá quién soy”.




