Nito Artaza volvió a hablar públicamente sobre su vida sentimental y sorprendió con una contundente definición sobre la manera en la que entiende actualmente los vínculos.
En una nueva entrega de Gleeden Confidencial, el video-podcast conducido por la psicóloga y sexóloga Julieta Zara, el actor y productor teatral habló sobre el amor, el deseo, la infidelidad y las relaciones abiertas.
Después de su última separación, Artaza aseguró que hoy prefiere construir vínculos no exclusivos, siempre desde la honestidad y dejando claras sus intenciones desde el comienzo.
“Me cuesta mucho el compromiso afectivo. Eso de estar siempre. Yo digo: de repente se va a terminar”, reconoció durante la charla.
Y fue todavía más contundente al explicar qué busca actualmente: “Tengo mucho deseo y mucha pasión, pero no quiero limitarme solamente a una persona”.
Nito Artaza explicó por qué elige los vínculos abiertos
Durante la entrevista, Artaza contó que algunas de las mujeres con las que se relacionó decidieron alejarse porque buscaban una relación exclusiva.
El actor reconoció que comprende esa postura, aunque no sea la que actualmente elige para su vida.
“En definitiva, una también sueña con ser exclusiva. Y tiene razón”, señaló.
Su planteo, según explicó, no pasa por ocultar sus deseos ni por sostener vínculos paralelos a espaldas de sus parejas, sino por comunicar desde el inicio qué tipo de relación está dispuesto a construir.
En ese sentido, el artista se mostró a favor de los acuerdos explícitos y cuestionó la idea de que una relación necesariamente tenga que ajustarse al modelo tradicional de pareja monógama.
“No quiero limitar el afecto a una sola persona”
Una de las frases más contundentes que dejó Artaza durante la conversación fue precisamente su rechazo a restringir el afecto a un único vínculo.
“No quiero limitar el afecto a una sola persona”, sostuvo.
Su definición se relaciona con una concepción del amor en la que el deseo y la libertad tienen un lugar central.
Para Artaza, la posibilidad de vincularse con más de una persona no debería implicar necesariamente una traición, siempre que exista conocimiento y consentimiento entre quienes forman parte de la relación.
Por eso, cuando fue consultado sobre infidelidad o acuerdo explícito, eligió sin dudar la segunda opción.

La autocrítica de Nito Artaza sobre los hombres
Durante la charla con Julieta Zara, Artaza también hizo una reflexión sobre la manera en que los hombres fueron educados para relacionarse con las mujeres y con su propio deseo.
“Los hombres hablan de política, de fútbol y de mujeres como si supieran. Y no sabemos nada”, disparó.
A partir de esa frase, planteó una crítica a ciertos mandatos tradicionales de la masculinidad, especialmente aquellos que les exigen a los hombres mostrarse seguros, tomar siempre la iniciativa y esconder sus emociones.
Para el productor teatral, los varones tienen todavía mucho por aprender a la hora de escuchar y comprender el deseo femenino.
“El hombre es mucho más prejuicioso que la mujer. Nos falta escuchar, tener mayor sensibilidad y hablar de lo que nos pasa”, sostuvo.
La reflexión aparece en línea con su propia experiencia: Artaza reconoció que le cuesta el compromiso afectivo y que también está atravesado por contradicciones, como los celos, incluso cuando defiende la libertad dentro de los vínculos.
Nito Artaza eligió deseo antes que estabilidad
En el ping-pong final de la entrevista, el actor dejó todavía más clara su postura frente a las relaciones.
Ante la elección entre monogamia o vínculos abiertos, se inclinó por los vínculos abiertos.
Entre deseo o estabilidad, eligió deseo. Entre infidelidad o acuerdo explícito, se quedó con el acuerdo explícito. Y ante la posibilidad de explorar o sostener, volvió a elegir explorar.
Sus respuestas muestran una postura definida, aunque no necesariamente exenta de contradicciones: Artaza eligió libertad antes que celos, pero reconoció que en determinadas situaciones también puede sentir celos.
“Todo comienza en la cabeza”
Uno de los últimos intercambios también dejó una definición sobre la forma en la que Artaza entiende el deseo.
Cuando tuvo que elegir entre el cuerpo o la cabeza, respondió que todo comienza en la cabeza.
La respuesta completa su mirada sobre la sexualidad: para el actor, el deseo no se reduce exclusivamente a lo físico, sino que está atravesado por la imaginación, las emociones y la manera en que cada persona se relaciona con el otro.
A lo largo de la conversación, Artaza se mostró dispuesto a hablar de cuestiones que suelen quedar fuera de las entrevistas tradicionales: la dificultad para comprometerse, el deseo, los celos, la libertad, la exclusividad y los mandatos que pesan sobre hombres y mujeres.
Así, lejos de plantear su postura como una fórmula universal, el actor habló desde su propia experiencia y dejó una definición que resume su presente sentimental: prefiere vínculos abiertos, pero con acuerdos claros y honestidad desde el comienzo.


