Julián Álvarez y Emilia Ferrero decidieron tomarse un respiro en la costa mediterránea y eligieron Ibiza para desconectar en familia después de la exigencia que dejó el Mundial 2026. El delantero, su pareja y el hijo de ambos, Amadeo, aprovecharon el clima y la calma de la isla balear para alejarse por unos días de la rutina que impone el fútbol de alto rendimiento y la exposición constante en redes.
A través de sus redes sociales, Emilia fue mostrando distintos momentos de la estadía. En una de las postales más comentadas, la familia aparece sentada en un banco de madera frente al mar, con el atardecer de fondo tiñendo el cielo de naranja.
El cartel del banco, escrito en inglés, invita a valorar ese instante como un recuerdo para toda la vida, algo que resume bastante bien el espíritu del viaje: buscar momentos genuinos junto a los seres queridos.
ASÍ FUERON LAS VACACIONES DE JULIÁN ÁLVAREZ Y EMILIA FERRERO EN IBIZA
Otra de las imágenes muestra a Amadeo sentado en una silla alta, observando todo lo que pasaba a su alrededor en medio de una reunión informal al aire libre, con mesas de madera y clima relajado.
El atardecer ibicenco fue, de hecho, el gran protagonista de casi todas las publicaciones: en una de ellas se ve el sol cayendo sobre el mar con un velero recortado contra el agua dorada, y en otra Emilia aparece de espaldas con el nene en brazos, señalando el horizonte. La elección de ropa simple —camisas blancas, shorts de jean— acompaña esa idea de vacaciones sin artificios, con el foco puesto en la familia.
La historia entre Julián y Emilia viene de bastante antes de la fama. Se conocieron cuando tenían nueve años y, aunque tuvieron idas y vueltas durante la adolescencia, el vínculo se terminó de consolidar con el tiempo. Blanquearon la relación en julio de 2022, cuando ella lo acompañó al aeropuerto antes de su pase a Inglaterra, y un mes después Emilia dejó Buenos Aires para instalarse en Europa y acompañar la carrera del delantero.
DE MANCHESTER A MADRID: LA VIDA EN PAREJA DE EMILIA FERRERO Y JULIÁN ÁLVAREZ
El primer destino fue Manchester, mientras Julián jugaba en el Manchester City, y más tarde se mudaron a Madrid tras su llegada al Atlético de Madrid. Esos cambios de ciudad no solo marcaron nuevas etapas profesionales para el futbolista, sino que también reordenaron la vida cotidiana de la pareja y los convirtieron en uno de los matrimonios futboleros más seguidos del ambiente.
El comienzo de 2026 trajo el cambio más grande: el nacimiento de Amadeo, el 2 de enero, en Madrid. La noticia se conoció a través de una foto en redes donde se veía la manito del bebé imitando el festejo de gol característico de su papá, una imagen que emocionó a miles de seguidores. Desde entonces, Emilia comparte con naturalidad los momentos más cotidianos de la maternidad: salidas en familia, visitas a estadios para alentar a Julián y el día a día de esta nueva etapa.
Además de acompañar la carrera del delantero, Emilia construyó su propio camino en el mundo digital y la moda. Antes de la exposición pública fue una estudiante con pasión por el deporte y la gimnasia, y con los años ese perfil derivó en un espacio propio ligado al estilo de vida, donde combina moda, maternidad y tendencias.