Anya Taylor-Joy dejó en claro de qué lado está su corazón: subió a sus historias de Instagram la bandera celeste y blanca apenas se confirmó el pase de Argentina a la final del Mundial 2026 con el 2-1 sobre Inglaterra.
No hizo falta ningún comentario: la imagen del sol de mayo alcanzó para que sus seguidores argentinos la replicaran de inmediato en redes.
La actriz, nacida en Miami pero criada en Buenos Aires hasta los seis años, ya había anticipado su postura días antes del cruce.
Consultada por un medio internacional en la avant premiere de su nueva miniserie, contó entre risas que la previa se vivía con tensión puertas adentro de su familia, dividida entre dos países que ahora la enfrentaban en una cancha.
LA FAMILIA DE ANYA TAYLOR-JOY, ENTRE ARGENTINA E INGLATERRA
“Hay mucho estrés en la familia en este momento”, reconoció la protagonista de Gambito de dama antes de definir su lealtad sin vueltas: dijo que en el fondo de su corazón estaba con el equipo argentino. Igual, buscó no incomodar del todo al otro lado de su historia familiar y aclaró que, si el resultado terminaba siendo negativo, prefería que fuera justamente ante los ingleses.
El gesto no sorprendió a quienes siguen sus redes desde hace tiempo. Ya en 2022, cuando la Selección se consagró campeona en Qatar, la actriz había compartido su alegría por el título como si fuera propio, sumándose a los festejos que se replicaron en el mundo entero tras la obtención de la tercera estrella.
EL VÍNCULO DE ANYA TAYLOR-JOY CON BUENOS AIRES VIENE DE FAMILIA
Su historia personal explica buena parte de esa identificación. El padre de la actriz nació y se crio en Buenos Aires, con ascendencia inglesa y escocesa, mientras que su madre nació en Zambi
a. La familia se instaló en Argentina apenas nació Anya en Miami, y ahí vivió hasta los seis años, cursando en el mismo colegio al que asistió tiempo después la actual reina de Países Bajos.
El traslado posterior a Londres no fue sencillo: la actriz contó alguna vez que tuvo que aprender inglés recién a los ocho años y que le costó adaptarse a una ciudad tan distinta de la vida al aire libre que llevaba en Buenos Aires.
Ese desarraigo, dijo, terminó moldeando buena parte de su carácter.
Con la clasificación ya asegurada, la story con la bandera fue la respuesta más corta posible a semanas de preguntas sobre sus lealtades divididas. Argentina espera ahora la final del domingo ante España en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, con la chance de revalidar el título mundial.