Mientras continúa al frente de tres programas diarios, Marina Calabró disfruta de uno de los momentos más especiales como madre. En una reciente entrevista, la periodista habló sobre Mía Virasoro, su única hija, y contó cómo transita el último año del secundario, cuáles son sus planes para el futuro y por qué decidió mantenerse alejada de la exposición pública.
Con orgullo, Calabró reveló que la joven, de 17 años, acaba de obtener su licencia de conducir, un paso que le dio mayor independencia.
“Mía tiene 17 años y sacó el registro la semana pasada. Ya maneja y tiene independencia absoluta. Está terminando el secundario, está en quinto año y yo no lo puedo creer. A veces la veo y pienso: ‘¿Cuándo pasó?’“, expresó.
MÍA VIRASORO YA ELIGIÓ QUÉ CARRERA UNIVERSITARIA ESTUDIAR
Además de compartir la emoción por verla crecer, la conductora contó que su hija ya tiene decidido cuál será su camino profesional una vez que finalice la escuela.
"Derecho es lo que me dijo, así que vamos a por ello. Tendremos una abogada en la familia, lo cual espero no necesitar. Pero, si la necesito, será pro bono. ¡Espero que no me cobre!“, comentó con humor en una entrevista con Pronto.
La periodista también destacó que, si bien ambas se inclinan por carreras vinculadas a las ciencias sociales —ella estudió Ciencia Política—, existe una gran diferencia entre las dos.
POR QUÉ LA HIJA DE MARINA CALABRÓ ELIGE MANTENERSE LEJOS DE LOS MEDIOS
Marina explicó que Mía no tiene ningún interés en la vida pública y que, por decisión propia, evita aparecer en redes sociales o participar de eventos. "Es perfil re bajo y no me deja subir fotos a las redes. Por eso no la ven en mi Instagram“, explicó.
Incluso confesó que, por su altura y presencia, podría haberse dedicado al modelaje. “Siempre le digo que, si hubiera tenido su altura y su percha, habría sido modelo y no me bajabas de la pasarela. Pero ella no quiere saber nada”, relató.
LA REFLEXIÓN DE MARINA CALABRÓ SOBRE LA EXPOSICIÓN MEDIÁTICA
La periodista consideró que la decisión de su hija, al igual que la de sus sobrinos, tiene relación con haber crecido observando de cerca las consecuencias de la fama. "Cuando tenés una madre sobreexpuesta, muchas veces te toca sufrir el coletazo de esa exposición. Es entendible que no quieran aparecer“, sostuvo.
En ese sentido, agregó que tanto ella como su hermana, Iliana Calabró, respetan la postura de sus hijos y entienden que prefieran construir un camino lejos de las cámaras. "Está bueno que sepan lo que no quieren para su vida. No creo que sea casualidad que hayan elegido un perfil bajo. Nosotras lo respetamos“, concluyó.