Sebastián Graviotto reveló uno de los momentos más angustiantes que vivió junto a Juana Repetto como padres: el día en que la actriz actuó a tiempo y le salvó la vida a su hijo Belisario.
En una reciente entrevista, el actor recordó el episodio con crudeza y destacó el instinto materno que, según él, marcó la diferencia entre la vida y la muerte.
EL MOMENTO EN QUE JUANA REPETTO ACTUÓ A TIEMPO
Todo ocurrió cuando Belisario, el hijo que tienen en común, era más pequeño y se atragantó con un fruto seco. Según contó Graviotto, el niño comenzó a hablar de manera extraña después de haberlo ingerido. Mientras él creía que no era nada grave, Juana insistió en llevarlo de inmediato a una guardia médica. “Para mí no pasaba nada y estaba exagerando”, admitió el actor con honestidad.

Sin embargo, la actriz no dio el brazo a torcer. Le explicó que cuando un nene se atraganta con un fruto seco existe el riesgo de que el objeto se aloje en las vías respiratorias, con consecuencias potencialmente fatales. En ese momento, Sebastián no terminaba de dimensionar la gravedad de la situación, pero decidió acompañarla.
La confirmación llegó en la guardia: el médico revisó al pequeño y encontró el fruto seco alojado en una zona peligrosa. “Lo agarró el médico y le dijo a Juana que le salvó la vida”, recordó Graviotto con emoción. Las palabras del profesional fueron contundentes y dejaron en claro que la decisión de la actriz había sido determinante.
LO QUE EL MÉDICO LES ADVIRTIÓ SOBRE EL FRUTO SECO
El especialista les mostró el fruto seco que había logrado extraer y les explicó el riesgo real al que había estado expuesto el niño. “Nos dijo que se podía ir al pulmón y que se podía morir”, recordó Sebastián con crudeza. Una advertencia que dejó a ambos padres sin palabras y que hoy el actor repite para graficar la magnitud de lo ocurrido.

A partir de esa experiencia, Graviotto reflexionó sobre las diferencias entre la maternidad y la paternidad. “Las madres, a nivel parental, son superiores. Lo tienen adentro naturalmente”, expresó. Para él, lo que vivió junto a Juana fue la prueba más concreta de ese instinto que muchas veces resulta difícil de explicar con palabras.
Con el tiempo, el episodio pasó a formar parte de la historia familiar, aunque el recuerdo sigue siendo vívido. Sebastián reconoce que, de no haber sido por la insistencia de Juana Repetto, el desenlace podría haber sido muy distinto. Una anécdota que hoy cuenta con alivio, pero que en su momento puso a prueba a ambos como padres.

Graviotto cerró el relato destacando la valentía y la firmeza de la actriz en un momento en que él mismo dudaba. La reacción a tiempo de Juana Repetto fue, sin dudas, lo que marcó la diferencia en uno de los instantes más críticos que vivieron juntos como familia.




