Dua Lipa (30) no esconde su amor por España. En pleno concierto en Madrid, la estrella británica de origen albanés lo dejó en claro: “La gente aquí en España tiene muchísima luz y amor”.
Pero más allá de las grandes ciudades, la cantante encontró su rincón favorito en Deià, un pequeño pueblo de la costa noroeste de Mallorca donde los focos no llegan y el Mediterráneo lo envuelve todo.
Con apenas 700 vecinos y casas de piedra que parecen salidas de otro siglo, Deià forma parte de la Serra de Tramuntana, declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO como paisaje cultural.

Lejos del ruido de los grandes enclaves turísticos del archipiélago balear, este pueblo conserva una identidad propia donde mandan los bancales agrícolas, los olivares y la iglesia parroquial de Sant Joan Baptista.
EL PUEBLO QUE INSPIRÓ A ESCRITORES, MÚSICOS Y ARTISTAS
Que Dua Lipa haya elegido Deià no es casualidad. La propia cantante lo confirmó con una publicación en su cuenta de Instagram donde escribió escueto y contundente: “Deià con mis hermanaaaas”.

El pueblo tiene una larga historia de seducir a mentes creativas. El caso más célebre es el del escritor británico Robert Graves, que se instaló allí en los años 30 y no se fue más. Su presencia atrajo a otros artistas, como el pintor surrealista Esteban Francés, y fue consolidando la reputación internacional de este pequeño rincón mallorquín como destino de culto para quienes buscan inspiración lejos del mundanal ruido.
Hoy, la antigua residencia de Graves sigue siendo uno de los lugares más visitados del pueblo.

Su presencia atrajo a otros artistas, como el pintor surrealista Esteban Francés, y fue consolidando la reputación internacional de este pequeño rincón mallorquín como destino de culto para quienes buscan inspiración lejos del mundanal ruido. Hoy, la antigua residencia de Graves sigue siendo uno de los lugares más visitados del pueblo.
A lo largo del siglo XX, músicos, escritores y pintores de todo el mundo fueron sumándose a esa tradición. Deià se ganó así una fama difícil de igualar para un municipio de su tamaño: la de ser, al mismo tiempo, un destino de retiro y un imán cultural con proyección global. No sorprende, entonces, que una artista del perfil de Dua Lipa lo haya adoptado como refugio.
MONTAÑAS, OLIVARES Y UNA CALA DE AGUAS CRISTALINAS
Pero Deià no es solo historia y cultura. Desde el casco urbano parten caminos que conectan con uno de los entornos naturales más bellos del Mediterráneo. El más famoso baja hasta la cala Deià, un pequeño rincón de aguas cristalinas al que se llega tras un descenso corto pero con pendiente. La cala no tiene arena —es de roca— y su tamaño es reducido, así que en verano conviene llegar temprano si se quiere disfrutar del lugar con tranquilidad.

Ese equilibrio entre naturaleza, historia y bajo perfil es, precisamente, lo que hace de Deià un destino tan especial. Y, al parecer, también lo que lo convirtió en el rincón español favorito de una de las cantantes más famosas del planeta.




