La victoria de la Selección Argentina por 3 a 0 ante Islandia, en el último amistoso previo al Mundial 2026, dejó una imagen que rápidamente llamó la atención de los fanáticos.
Una vez finalizado el encuentro, Jon Dagur Thorsteinsson, futbolista islandés, se acercó a Lionel Messi para pedirle el intercambio de camisetas.
Segundos más tarde, otro rival lo abrazó afectuosamente y comenzó a conversar con él con una confianza que sorprendió a todos, como si se conocieran desde hace años. La escena, captada por las cámaras, no tardó en viralizarse y despertó la curiosidad de miles de espectadores.
Tras el partido, el capitán argentino explicó qué ocurrió en ese breve intercambio.
“Me dijo ‘¿te acordás quién soy?’. Me sorprendió en ese momento. Después me dijo que era el hijo de Gudjohnsen. No me acuerdo, la verdad, él era chiquito. Sí me acuerdo de haberlo cruzado en algún entrenamiento. Él era muy chico”, contó Messi en una entrevista con ESPN.
El vínculo entre Messi y el jugador de Islandia
El futbolista en cuestión fue Daníel Gudjohnsen, quien ingresó con la camiseta número 22 de Islandia.
Su apellido no pasó desapercibido. Es hijo de Eiður Gudjohnsen, el histórico delantero islandés que compartió plantel con Messi en el Barcelona durante la temporada 2006-2007.
En Arriba América, el encuentro tuvo un fuerte componente emotivo: hace dos décadas, Messi jugaba junto a Gudjohnsen padre en el club catalán, y ahora se encontró en una cancha con su hijo defendiendo los colores de Islandia.
“En el año 2006 Gudjohnsen, más conocido como Madera Gudjohnsen, jugó con Messi en el Barcelona. 20 años después el hijo, Daníel Gudjohnsen, jugó con Messi”, contextualizaron en el noticiero de América TV.
Tras recordar ese vínculo familiar, Daníel Gudjohnsen se llevó uno de los recuerdos más valiosos de su carrera: la camiseta de Lionel Messi.