La torta vasca pasó de ser una especialidad tradicional del País Vasco español a convertirse en uno de los postres más buscados de las cafeterías y confiterías de Palermo. Su apariencia simple esconde una textura única: exterior firme y caramelizado, con un interior suave, cremoso y apenas tembloroso.
El secreto de esta preparación está en utilizar ingredientes de buena calidad y evitar incorporar aire de más durante el mezclado. Por eso no se bate como una torta tradicional, sino que se trabaja suavemente para conservar la consistencia característica que la hizo famosa en todo el mundo.
En esta receta de Sofía Racheff, la torta se acompaña con una mermelada de tomates que aporta un contraste entre dulzor y acidez, ideal para equilibrar la intensidad del queso crema y darle un toque diferente al momento de servir.
Ingredientes
Para la torta
- 500 g queso crema firme
- 300 g azúcar
- 4 huevos
- 250 cc crema de leche tenor graso mayor a 36%
- Una cda almidón de maíz
- Una cda esencia de vainilla
Para la mermelada de tomate
- 500 g tomates maduros
- 150 g azúcar
- 5 cdas jugo de limón
- Un chorrito agua
- Una pizca sal
- Un trocito piel de limón
Procedimiento
- Ablandar el queso crema en un bowl y trabajarlo con una cuchara hasta que quede más suave.
- Agregar el azúcar y la vainilla. Mezclar hasta integrar, sin batir demasiado.
- Agregar los huevos de a uno y mezclar. Repetir hasta incorporar todos. Importante: no batir fuerte, sólo mezclar.
- Añadir el almidón de maíz y la crema de leche, y mezclar hasta que la preparación quede homogénea.
- Forrar un molde con papel manteca, asegurándose de cubrir bien la base y los bordes.
- Volcar la mezcla en el molde y hornear en un horno precalentado a 200° durante 35 minutos.
- La torta debe quedar con los bordes firmes y el centro aún tembloroso cuando se lo mueve suavemente. Enfriar en heladera antes de consumir, al menos por 4 horas.
- Para la mermelada de tomates, hacerles un corte en cruz en la base y blanquearlos durante 1 minuto en agua hirviendo. Pasarlos a agua fría y quitarles la piel.
- Cortarlos al medio, quitarles las semillas y picar la pulpa en cubitos.
- Llevar los tomates a una olla junto con el azúcar, el jugo de limón y la pizca de sal.
- Llevar a fuego medio-bajo, mezclando cada tanto durante 30-40 minutos. Si te gusta lisa, se puede pisar un poco o usar un mixer en mínimos.
- Una vez que está lista, dejar enfriar.
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