La necesidad de respirar el aire de la libertad llevó a Morena Rial a salir al balcón del departamento de su hermana, Rocío, para luego romper el silencio a horas de concretarse la prisión domiciliaria.
En diálogo con A la Tarde, la influencer se expresó con una sorprendente actitud renovada: “Seguro empiece a estudiar abogacía. Obvio que voy a hacer las cosas bien para no estar más alejada de mis hijos”.
“Fueron casi siete meses” encerrada lamentó a través del portero eléctrico.
“Estoy con mi hijo, justo durmiendo a la siesta, pero todo tranquilo”, afirmó en alusión a Amadeo Ogás, su hijo de un año y cinco meses.
El agradecimiento de Morena
Si bien Jorge Rial se comprometió ante el juzgado a ser el sosten económico y Rocío le volvió a prestar su domicilio, Morena elogió a Martín Leiro y Alejandro Cipolla: “Estoy muy contenta por lo que lograron mis abogados”.
Aunuqe luego fue categórica: “Mi papá y mi hermana siempre cuidaron bien a Amadeo, así que por eso siempre estuve tranquila. Estoy contenta de poder tener la domiciliaria”.
“No dejó de ser un encierro en el caso de una cárcel, pero en ningún momento me faltaron el respeto, y la verdad que estuvo todo bien”, continuó.
Al final, Morena sorprendió al revelar que la Justicia sólo autorizo a que la visiten sus amigos Alan Cañete y Virginia Montero: “Nada más”.
Claro que como familia directa y garantes, tanto Rocío como Jorge Rial estarían también entre las personas que podrían entrar a verla.