Luciano Castro abrió su corazón como nunca antes en una entrevista que brindó en el programa de Moria Casán por El Trece. Allí se mostró vulnerable, hizo una profunda autocrítica sobre su pasado y habló del proceso personal que atraviesa actualmente para reconstruir su vida.
Durante la charla, el intérprete reflexionó sobre los excesos y actitudes que, según él mismo reconoció, lo llevaron a atravesar un momento difícil.
“Me comía al mundo, lo vomitaba y lo volvía a comer. Ese personaje me trajo a donde estoy. Era inseguridad, autoestima baja, un mundo paralelo y la realidad es una sola, la que existe. Hoy estoy acomodando mis emociones, sentimientos, ser mejor en todo”, expresó con crudeza.
LUCIANO CASTRO HABLÓ DE SU PROCESO DE SANACIÓN
“Entiendo que la internación es un proceso largo, con diferentes etapas. Hoy mi único objetivo es estar bien por mí mismo. Lo último que voy a hacer es enmendar, primero tengo que aceptar un montón de cosas de mi personalidad”, señaló.
LUCIANO CASTRO DESTACÓ EL APOYO DE SUS HIJOS
En medio de este proceso, Luciano Castro remarcó el rol fundamental que tuvieron sus tres hijos —Mateo, Fausto y Esperanza—, quienes lo acompañaron en cada paso de su tratamiento.
“Mis hijos saben la verdad de todo. Me acompañaron, me dijeron que están orgullosos de mí. No tengo nada que decirles, tengo que hacer más que decir. Ya cuando uno mintió y manipuló tanto, la palabra de uno pierde veracidad, es como la de un político”, reflexionó.
Además, Castro relató cómo es su rutina diaria dentro del tratamiento. “Me levanto a primera hora, desayuno con los compañeros —que son mis nuevos amigos para toda la vida—, hacemos lectura, compartimos un rato, meditamos y arranca el día”, explicó.
Por cuestiones laborales y compromisos previamente asumidos, el actor tiene algunas salidas permitidas, aunque siempre regresa a la clínica para continuar con su proceso.
“Yo entré con fecha de salida de internación, con mucho miedo. No podía parar de llorar y temblar. Pero entendí que no hay otro camino”, concluyó.