La cercanía que Adrián Pallares manifestó en varias oportunidades tener con Luciano Castro hace que su opinión tenga peso, y este martes encendió las alarmas al comparar la historia del actor con la de Juan Castro, a cuento de (a su juicio) la prematura salida del centro de rehabilitación de salud mental.
“Es polémico que abandone un tratamiento. No quiero ser tremendista, pero me remite inmediatamente a Juan Castro”, afirmó el conductor de Intrusos en alusión al periodista que había intentado quitarse la vida, y que falleció 36 horas después, en marzo de 2004.
“Saltás directamente a ese lugar donde le dieron en su momento a la productora que lo tenía contratado, le dijo necesitamos que sigas trabajando y salió a trabajar“.
Es que Luciano es uno de los protagonistas de El tiempo puede esperar, una ficción que preparan Sebastián Ortega y Pablo Culell para Netflix que se rodaría hasta mayo.
En ese punto, Pallares matizó su paralelismo: “Son incomparables las situaciones, Juan tenía otros demonios, pero la verdad que es raro que te den el alta para que vaya a trabajar. Entiendo que tal vez lo complementa, lo ayuda, pero es polémico”.
La modalidad del rodaje, el negocio y la salud de Luciano Castro
Según contó Daniel Ambrosino, la productora adaptó la modalidad de trabajo para que Castro haga sus escenas “por locación y decorado” como si fuera cine, sin respetar el orden cronológico de la historia, y que además “no le dejan tiempo muerto entre escenas”.
A su vez, Luciano contaría con un asistente terapéutico para contención, dado que en realidad seguiría bajo tratamiento ambulatorio, y el apoyo de Carla Peterson, la coprotagonista.
“La industria del entretenimiento no tiene corazón. Nadie está pensando en Luciano Castro. La salud no sé si es lo que se está priorizando. Es el negocio”, sentenció Pallares.