Una mala racha puede derivar en la pregunta de si estaremos engualichados, y eso que para muchos puede ser una mera resignación, para la duendóloga es algo serio, por lo que Cinthia Fernández se animó al desafío del porongo soplón.
Sobre el final del programa, Moria Casán se apuró a presentar con ironía el ritual que le propuso Liliana Chelli: “Si no te quedas sin porongo y sin soplar”.
En clave sugestiva, la chamana explicó el paso a paso para detectar un embrujo: “La señora de la casa tiene que tener un porongo. Luego despertar al duende, que se se llama Poronguín. Para eso se golpeaba tres veces, no se cachetea”.
Para ese momento las risas en el estudio se multiplicaban, pero la conductora de La Mañana con Moria defendió la creencia popular: “Esto no es broma, no es un invento que hace, ni con el tomate, la berenjena ni la banana. Es un ritual”.
Cómo se determina si estás o no embrujado
“Se agarraba dos fósforos, se los pasaba por todo el cuerpo y había que tirarlo del porongo uno por uno sin mirar”, relató la Duendóloga.
“Se dejaba los fosforós por unos segundos y se veía si se querían tocar. Si se cruzaban (uno sobre otro) estabas re embrujada. Si quedaban paralelos estabamos bien”, continuó.
En el caso de Cinthia, “como los fósforos se querían tocar desde la cabecita roja significa que es víctima de habladurías, celos y estar atenta a las traiciones”.
“Está embrujada”, cerró la duendóloga sobre Cinthia Fernández, protagonista de varias polémicas en la última semana.