Ubicada en el exclusivo entorno de Nordelta, en el partido bonaerense de Tigre, la residencia de Hernán Drago se consolidó como una de las viviendas más destacadas del diseño contemporáneo en Argentina.
La propiedad, que combina líneas modernas con una fuerte conexión con la naturaleza, fue distinguida con el Architecture MasterPrize (AMP), un reconocimiento internacional que premia proyectos sobresalientes por su calidad arquitectónica e innovación estética.

El inmueble de Hernán Drago se levanta sobre un terreno privilegiado, rodeado por un río y una laguna, una característica que define gran parte de su identidad. Esta relación directa con el paisaje no solo potencia las visuales, sino que también influye en la concepción integral del proyecto, pensado para integrar interior y exterior de forma armónica.

La casa fue diseñada por Bárbara Cudich, exesposa del modelo, quien desarrolló una propuesta que prioriza tanto la funcionalidad como el impacto visual.

ASÍ ES LA CASA DE HERNÁN DRAGO
Con una superficie total de 510 metros cuadrados distribuidos en dos niveles, la vivienda presenta una estructura construida íntegramente en hormigón, un material que aporta solidez, personalidad y una estética contemporánea bien definida.

Este carácter moderno se equilibra con la incorporación de madera natural en distintos sectores, generando un contraste que aporta calidez y suaviza la contundencia del hormigón. La combinación de ambos materiales da como resultado una identidad arquitectónica sofisticada, donde cada elemento cumple un rol tanto estético como funcional.

En el interior, la amplitud es uno de los rasgos dominantes. Los grandes ventanales permiten que la luz natural invada los ambientes durante todo el día, al tiempo que enmarcan el paisaje exterior como parte de la decoración. Esta transparencia visual genera una sensación de continuidad entre el interior y el entorno verde.
Uno de los espacios más relevantes es la cocina, concebida como un punto central dentro de la dinámica cotidiana. Equipada con muebles de madera y tecnología moderna, cuenta con una amplia isla que funciona como área de trabajo y lugar de encuentro.
La suite principal mantiene la coherencia estética del resto de la vivienda. Allí, una cama king size en tonos neutros se convierte en el eje del ambiente, acompañada por una alfombra en tonalidades claras y mobiliario de líneas simples.




