A cuatro meses de haberse realizado una liposucción, Tamara Báez volvió a ser tendencia en redes sociales al compartir cómo evolucionó su figura desde que pasó por el quirófano en octubre del año pasado, poco después de su reconciliación con Thiago Martínez.
Instalada en Brasil, la influencer —y ex pareja de L-Gante— aprovechó sus vacaciones para publicar distintas postales donde dejó ver el cambio en su silueta. Incluso, en uno de los posteos que más repercusión generó, se animó a recorrer una favela junto a su novio, en lo que definió como una verdadera “aventura”.
ASÍ ES LA NUEVA FIGURA DE TAMARA BÁEZ TRAS SU CIRUGÍA ESTÉTICA
Pero más allá del destino turístico, lo que captó la atención de sus seguidores fue una selfie frente al espejo del baño que subió a sus historias de Instagram. Con una tanga negra y una remera pupera marrón, la mamá de Jamaica posó sensual y recibió una catarata de mensajes celebrando los resultados de su cirugía estética.
Lo cierto es que no siempre fueron elogios. Hace apenas un mes, Tamara había reaccionado con enojo ante los comentarios de algunos usuarios que aseguraban que “no se notaba” el cambio tras el procedimiento. “No puedo creer que hay gente que dice que no se me nota, jajajaja. ¿Quieren ver?”, lanzó en aquel momento, visiblemente molesta.
POR QUÉ TAMARA BÁEZ DECIDIÓ HACERSE UNA LIPOSUCCIÓN
Tiempo atrás, en noviembre, había sido la propia Báez quien explicó el motivo detrás de su decisión de someterse a la intervención. “No aguantaba más tener semejante panza y estar tan ancha de los costados. Igual, nunca tuve caderas… y ahora tengo caderas”, confesó entonces, feliz con el resultado.
Además, también se sinceró sobre el trasfondo emocional que la llevó a priorizar su cuerpo: “Me había dejado estar muchísimo. Tenía mi cabeza enfocada en todo, menos en mí. Estoy súper feliz y sé que voy a verme mucho mejor para mí y por mí”.