Bad Bunny encontró en Hollywood Hills el equilibrio perfecto entre exposición y privacidad.
El artista puertorriqueño apostó por una imponente mansión en una de las zonas más exclusivas de Los Ángeles, valuada en 8,8 millones de dólares, que combina arquitectura contemporánea, confort extremo y una vista privilegiada de la ciudad.
La propiedad, construida en 2005 y renovada en los últimos años, se levanta sobre un terreno de aproximadamente 2.500 metros cuadrados. El diseño está pensado para ofrecer amplitud sin resignar intimidad.

En la propiedad de Bad Bunny tiene residencia para huéspedes; la casa principal se distribuyen cinco dormitorios, todos con grandes ventanales que permiten el ingreso constante de luz natural.
La estética es minimalista y moderna, con predominio de paredes blancas, líneas rectas y materiales nobles.

LA IMPACTANTE MANSIÓN DE BAD BUNNY
Uno de los detalles más llamativos de la propiedad es la biblioteca de dos pisos. Cuenta con estanterías que se elevan hasta el techo y una escalera interna que permite acceder al nivel superior.

La suite principal tiene un vestidor de grandes dimensiones y un spa privado que incluye baño de diseño y espacios dedicados al relax. El confort y la funcionalidad aparecen como ejes centrales en cada sector del inmueble.


El exterior es otro de los grandes protagonistas. Jardines amplios, patios abiertos y un área de parrilla completan el entorno.
La piscina infinita, orientada hacia el horizonte de Los Ángeles, ofrece una vista panorámica que se convierte en uno de los mayores lujos de la propiedad. Desde allí, la ciudad parece extenderse a los pies de la mansión.




