A mediados de los años noventa, cuando las pasarelas marcaban tendencia y las modelos ocupaban un lugar central en la cultura pop, la televisión argentina apostó por llevar ese universo de glamour y competencia a la ficción.
Así nació 90-60-90 Modelos, el contenido impulsado por Alejandro Romay que, con una mezcla de romance, ambición y secretos, se convirtió en uno de los grandes éxitos de la época.
A casi tres décadas del estreno de la telenovela de Canal 9, muchas de aquellas jóvenes que brillaron en la pantalla tomaron rumbos muy distintos, lejos —en varios casos— del ruido mediático.

“90-60-90 MODELOS”, QUÉ ES DE LA VIDA DE LAS ACTRICES
Entre las protagonistas estuvo Paola Della Torre. Tras algunas experiencias como conductora y participaciones en programas populares, encontró su vocación definitiva en el bienestar físico y emocional.

Hoy vive en Miami, donde se desempeña como instructora de yoga y colabora con proyectos sociales, incluso dando clases en centros penitenciarios femeninos, una faceta que ella misma describe como profundamente transformadora.
Muy distinto fue el recorrido de Paula Siero, que consolidó una extensa carrera como actriz en televisión y cine. Dejó atrás el rol de modelo para convertirse en un rostro habitual de las ficciones más exitosas de fines de los noventa y principios de los 2000.

Además de actuar, se animó a dirigir y formó una familia junto al actor Mauricio Dayub, con quien mantiene una relación de bajo perfil pero muy sólida dentro del ambiente artístico.
Otra de las figuras recordadas es Vicky Fariña, quien tuvo algunas participaciones más en ficción, se alejó de los medios para dedicarse de lleno a la maternidad y al diseño de indumentaria. Hoy lleva adelante su propio emprendimiento de moda, un proyecto que nació casi de manera artesanal y que con el tiempo se transformó en su principal actividad creativa.

El caso de María Cersósimo también refleja ese giro de vida que muchas eligieron. Luego de incursionar en la actuación y en programas deportivos, se radicó en Estados Unidos, donde formó su familia y se especializó como coach en crianza consciente.

Desde allí mantiene contacto con sus excompañeras de elenco y comparte en redes su mirada sobre la maternidad y el desarrollo personal.

Por su parte, Florencia Ortiz fue quien más continuidad tuvo en la ficción. Después de 90-60-90 Modelos encadenó una larga lista de novelas exitosas que la convirtieron en una actriz muy reconocida del género.

Hace algunos años se instaló en España junto a su familia, donde combina el teatro, la docencia actoral y una vida más tranquila, sin dejar de lado su vocación artística.



