“Uno no se enamora de cualquiera”. Con esta contundente afirmación, Gabriel Rolón, el prestigioso psicoanalista y escritor argentino, desmonta la idea romántica del amor al azar en un video que se ha vuelto viral en TikTok.
Según su análisis, el amor es un aprendizaje que comienza en la infancia, observando los vínculos de nuestros padres o figuras cercanas. "Amar se aprende, uno no nace sabiendo amar“, explica Rolón, ubicando a esta emoción como una conducta que se construye desde pequeños al responder a la pregunta: “¿Cómo se ama? Se ama como se aman, por ejemplo, mi papá y mi mamá”.
CUANDO EL MALTRATO SE CONFUNDE CON AMOR: EL PATRÓN INFANTIL
La reflexión del especialista profundiza en cómo estos primeros modelos de amor condicionan nuestras elecciones futuras. “Te enamoras de alguien que tiene un rasgo que ya vienes amando desde siempre”, sostiene.
Rolón plantea un ejemplo revelador: si un niño observa que “mi papá es un poco indiferente con mi mamá, mi mamá llora porque se siente sola, pero están juntos”, ese niño puede incorporar que la indiferencia, el maltrato y el sufrimiento son partes normales del amor.
Este aprendizaje se convierte en un patrón inconsciente: “Cuando busco en alguien el rasgo que necesito para enamorarme, lo encuentro ahí”.
LA PREGUNTA QUE MUCHOS SE HACEN: ¿POR QUÉ SIEMPRE ME HACEN DAÑO?
El psicoanalista responde a una de las cuestiones más dolorosas en las relaciones de pareja: “¿Por qué te enamoran este tipo de personas que siempre te hacen daño?”.
La respuesta, según Rolón, está en esos patrones grabados durante la infancia: “Me enamoro de personas con las que voy a sufrir como mi mamá, voy a llorar como ella, voy a ser indiferente como mi padre. Entonces voy y elijo aquello que se grabó en mí como que eso era el amor”.
El especialista plantea preguntas incómodas pero necesarias: ¿Qué pasa en tu autoestima que no crees que eres merecedor de alguien que te trate bien? ¿No te sentís con la capacidad y el derecho de ocupar un lugar respetable, un lugar de placer, de sueños compartidos?
HAY ESPERANZA: EL AMOR TAMBIÉN SE PUEDE REAPRENDER
Aunque Rolón sostiene que “todo ser humano lleva dentro un impulso a hacerse daño” —manifestado en diferentes conductas autodestructivas, incluidas las relaciones tóxicas—, también deja espacio para la transformación.
El aprendizaje no se paraliza en la infancia: hay tiempo para evolucionar, comprenderse y encontrar la mejor versión de uno mismo también en el amor.
Con la ayuda profesional necesaria, es posible romper estos patrones y construir vínculos más sanos, respetuosos y basados en el cuidado mutuo, dejando atrás la repetición de dinámicas dolorosas aprendidas en los primeros años de vida.