Juan Otero, hijo de Flor Peña, y su novio Mateo Lofeudo alcanzaron un nuevo hito en su relación: 11 meses de noviazgo.
Fue Mateo quien decidió celebrarlo públicamente compartiendo una imagen en sus historias de Instagram donde aparecen abrazados y a punto de besarse, acompañada de un mensaje directo: “11. Te amo”, junto a un emoji de corazón.
La respuesta de Otero no tardó en llegar: replicó la dedicatoria en su propia cuenta, dejando en claro que viven su romance sin reservas y con total transparencia ante sus seguidores. Para el joven actor de 17 años, esta es la primera relación que presenta públicamente, marcando un momento significativo en su vida personal.
“SOY UNA PERSONA TÓXICA”: LA CONFESIÓN QUE GENERÓ DEBATE
Lejos de mostrar una imagen idealizada, Juan Otero ha sido brutalmente honesto sobre su forma de vivir el amor. En declaraciones recientes, el hijo de la conductora reconoció abiertamente: “Soy una persona tóxica” y “Yo soy la persona más tóxica del mundo”.
El joven admitió ser celoso y controlador, características que no lo enorgullecen y que lo llevaron a empezar terapia dos veces por semana tras el consejo de sus seguidores. Entre las prácticas más polémicas está el uso de una aplicación de rastreo que comparte con Mateo: “Entro a la aplicación y veo que está en su casa… Yo quiero tener la tranquilidad de que está en su casa o que está trabajando”, explicó el actor, defendiendo que se trata de un acuerdo mutuo.
VIGILANCIA, VIDEOLLAMADAS Y UN AMOR INTENSO QUE DESPIERTA CRÍTICAS
La relación entre Juan y Mateo incluye rutinas que han generado controversia en redes sociales. Otero confesó que dejó de salir de noche y prefiere que su novio tampoco lo haga solo. Si Mateo no llega directo a casa después del trabajo, recibe llamadas o videollamadas: “La videollamada te delata; si está con alguien, aparece en pantalla”, argumentó el joven. Incluso reconoció haber influenciado a su pareja: “Él aprendió a ser tóxico por mí, él no era tóxico… Un bajón, lo reenfermé”. A pesar de la lluvia de críticas, Juan mantiene su postura: “Puedo tener mil comentarios negativos y no los leo, no me interesa, no los respondo”, aunque dejó en claro que su límite es cuando cuestionan a su familia, especialmente a Flor Peña.
UNA RELACIÓN QUE AVANZA RÁPIDO: TATUAJES, CONVIVENCIA Y FAMILIAS UNIDAS
El romance entre Juan Otero y Mateo Lofeudo comenzó en una fiesta en la Costa Atlántica y desde entonces ha avanzado con intensidad. La pareja ya comparte tatuajes, celebraciones conjuntas y una convivencia casi permanente: “No hay un día a la semana que no durmamos juntos. Un día en su casa y un día en la mía y nuestras familias se quieren”, reveló Juan.
Para el joven actor, criado en una familia ensamblada tras la separación de sus padres, esta pluralidad es natural: “La separación de mis padres fue lo mejor que me pasó”, aseguró. Mientras se perfecciona en comedia musical tras formarse en Nueva York, Juan defiende su derecho a vivir el amor a su manera, aunque parte del hostigamiento lo atribuye a su apellido: “Mucho de esto viene también porque soy hijo de Florencia Peña”.