En un fragmento del programa La mañana con Moria, La One volvió a romper moldes y habló con total naturalidad sobre su vida íntima y emocional junto a Pato Galmarini. Lejos de los tabúes, Moria Casán reivindicó el deseo, la ternura y la libertad en la madurez, y dejó definiciones que resonaron fuerte en redes.
La “Silver Generation” y una nueva forma de vivir la longevidad
Durante la charla, la One puso el foco en un fenómeno global: el crecimiento de la “Silver Generation”. Según explicó, mientras cae la natalidad, se expande la expectativa de vida y con ella una manera distinta —más activa y disfrutable— de transitar la edad adulta.
“La gente mayor está gastando, viajando, comprando y disfrutando más que nunca”, aseguró, celebrando una longevidad plena para quienes gozan de buena salud.
Individualidad en pareja: la clave del vínculo
Uno de los puntos centrales de su testimonio fue la importancia de mantener la individualidad. “Él no deja nada por mí y yo no dejo nada por él”, afirmó, en referencia a acuerdos cotidianos que fortalecen la relación: desde priorizar pasiones personales —como un partido de Boca— hasta respetar tiempos y espacios. Para ella, esa autonomía potencia la dualidad y mantiene vivo el deseo.
Sexo, humor y complicidad a los 80
Consultada sin vueltas por la intimidad, Moria respondió con su estilo inconfundible: pasión, picardía y mucha risa. Habló de caricias, masajes, besos y de cómo se reinventan cuando hace falta.
“Muy bien, muy bien”, repitió entre aplausos del estudio, dejando en claro que el erotismo no tiene fecha de vencimiento y que la complicidad es tan importante como el deseo.
La conductora también se emocionó al describir la actitud con la que viven el día a día: “Amamos la vida, amamos sin queja”.
Un guiño literario y una mirada sin prejuicios
En medio del intercambio, Moria citó El amor en los tiempos del cólera para graficar que el amor —y el deseo— pueden florecer en cualquier etapa.
Con su mensaje, volvió a instalar un debate necesario: la sexualidad en la madurez existe, se transforma y merece ser celebrada sin prejuicios.