La memoria de Mirtha Legrand es prodigiosa, y a poco más de un mes de alcanzar los 99 años la diva reveló detalles inéditos de su infancia, sus vacaciones y su ferviente deseo a cumplir.
Todo surgió cuando Damián de Santo le contó que fue a hacer función a Villa Cañás y la conductora de La Noche de Mirtha recordó el hotel que está frente al monumento en su honor que poca gracia le hace.
En su relato, la Chiqui contó que con su familia veraneaban en La Feliz: “Hacíamos noche en Junín, porque era larguísimo el camino. Además, era una sola mano. Y después seguíamos a Mar del Plata”.
La casa natal de Mirtha
Ahí, el actor le preguntó por la casa y Mirtha aclaró: “Existe”.
“Mi papá tenía un negocio, tenía un mármol para entrar al negocio, decía Casa Martínez, que es mi apellido verdadero”, continuó.
Luego le contó a Julieta Ortega que hasta hace poco “Había una bicicletería” y que la vivienda “no está bien cuidada”.
En ese punto confesó: “Yo pensaba comprarla, pero cuando supieron que yo quería comprarla, me pidieron un palacio, como si fuera un palacio”.
“Pero algún día estará en mis manos, porque yo le tengo un enorme cariño”, enfatizó.
“No hay que olvidar los orígenes”, cerró Mirtha.