Nahuel, el hijo de Alejandro Fantino, brilla como instructor de kick boxing: "El deporte fortaleció la relación con mi viejo"

Tiene 23 años y es el único heredero del conductor. Charló con el diario Olé sobre su pasión por las artes marciales mixtas y el vínculo con su papá.

Nahuel con su papá Alejandro Fantino, unidos por el deporte. (Foto: Twitter)
Nahuel con su papá Alejandro Fantino, unidos por el deporte. (Foto: Twitter)

"Acá va el del heredero de las tropas inmortales @NahuelFantino, futuro líder de los combatientes sagrados", había escrito Alejandro Fantino (43) en Twitter en febrero cuando le dio la bienvenida oficial en la red social a su hijo.

"Desde que empezamos a conocernos con mi viejo (el primer encuentro se dio cuando Nahuel tenía diez años) fue una relación con altibajos. Pero de los 18 en adelante conectamos mucho más".

Nahuel tiene 23 años y es el único heredero del conductor. Fanático de las artes marciales mixtas, es instructor de kick boxing, da clases de jiu jitsu, boxeo y muay thai. En una entrevista para el diario Olé, se animó a contar un poco más de su vida y de la relación con su famoso papá.

"Yo necesitaba un deporte que me enamorara. La culpa de todo la tiene mi viejo. Conocí las MMA (artes marciales mixtas por sus siglas en inglés) viendo un DVD que tenía mi papá en Sauce Viejo, del primer UFC. Después llegué al jiu-jitsu cuando él me llevó a practicarlo", cuenta Nahuel.

El hijo de Fantino sigue: "Empecé haciendo judo pero era muy malo porque era muy lento. Y yo necesitaba aprender un arte marcial porque no soy cagón y quería defenderme: no me gusta que me peguen. Ahí fue cuando mi papá me presentó a Fredy Sukata y me obsesioné con el jiu-jitsu".

Nahuel, entonces, abre su corazón para contar un poco más del vínculo con su papá: "Desde que empezamos a conocernos (N. de la R.: el primer encuentro se dio cuando Nahuel tenía diez años) fue una relación con altibajos. Pero de los 18 en adelante conectamos mucho más. El deporte nos acercó. A mi viejo le gusta este arte marcial y que yo lo practique. Si él no me metiera tantas fichas y no le gustara tanto como a mí, me quedaría estudiando Diseño Gráfico acá en San Francisco, Córdoba. Él influye mucho...".