Nicolás Cabré y la anécdota más tierna con su hija: "Cuando vi que le caía una lagrimita, casi me desmayo"

El actor contó detalles de su vida junto a la China Suárez y Rufina, su beba de casi dos meses. El motivo por el que se asustó al verla llorar.

Nicolás Cabré y su vida junto a Rufina y La China Suárez. (Fotos: Web y Jennifer Rubio-Ciudad.com)
Nicolás Cabré y su vida junto a Rufina y La China Suárez. (Fotos: Web y Jennifer Rubio-Ciudad.com)

Hace casi dos meses nació Rufina y la vida de sus famosos papás cambió para siempre. La China Suárez y Nicolás Cabré están felices y disfrutando de su nueva familia.

"Antes nunca había tenido un bebé en brazos, nunca. Me daba cosa, pensaba que se podía romper (risas). Y de repente me encuentro con Rufina desde el minuto uno en brazos, cambiándola y aprendiendo a vestirla, a ponerle los pañales, todo. Es maravilloso eso y yo lo disfruto".

Ahora le tocó el turno al actor de dar más detalles de su experiencia como papá: "La verdad es que lo disfruto mucho. Antes nunca había tenido un bebé en brazos, nunca. Me daba cosa, pensaba que se podía romper (risas). Y de repente me encuentro con Rufina desde el minuto uno en brazos, cambiándola y aprendiendo a vestirla, a ponerle los pañales, todo. Es maravilloso eso y lo disfruto".

Lejos de su fama de galán reacio, Cabré contó en la revista Pronto la anécdota más tierna junto a su hija: "Nosotros recién estamos descubriendo las cosas. Por ejemplo, me dijeron: 'Si llora, dejala un rato, no pasa nada'. Bueno, lo hice y descubrí que le caía una lagrimita, diminuta, pero yo la veía, y en el 90 por ciento de los casos, Rufina llora sin lágrimas. Cuando vi eso casi me desmayo, sentí que me había portado horrible. Creo que ahí descubrí que estaba absolutamente enamorado".

"Le gusta estar a upa. Además tiene un radar, se duerme en brazos, la vas a apoyar y un segundo antes ya se da cuenta y se queja", agregó.

El actor es el protagonista de Sólo para dos, una comedia romántica junto a Martina Gusman y que fue rodada durante ocho semanas en la paradisíaca Isla Margarita, donde se enteraron que estaban en la dulce espera. Que ahora se convirtió en la dulce paternidad.