Flavio Mendoza, soltero otra vez: "Mi estado civil es dejado , me cansé de vivir relaciones escondidas"

A punto de inaugurar la temporada invernal de Carlos Paz con Stravaganza, Water in Art, el productor teatral charló de todo con Ciudad.com.

Flavio Mendoza habló de todo antes de llevar Stravaganza a la temporada invernal de Carlos Paz. (Foto: Web)
Flavio Mendoza habló de todo antes de llevar Stravaganza a la temporada invernal de Carlos Paz. (Foto: Web)

Ni siquiera ahora que el éxito le sonríe, Flavio Mendoza (40) detiene su marcha imparable como próspero empresario y creativo artístico. A punto de convertirse en pionero e inaugurar la temporada invernal de Carlos Paz con el aggiornado reestreno de Stravaganza, Water in Art, el entrerriano que se crió en el ambiente circense mantuvo una charla íntima con Ciudad.com.

"No es que me abandonaron. Me parece que me tienen miedo. No encuentro todavía el hombre que se juegue, que se banque quién soy. Yo también estoy cansado de esconder a mis relaciones, de cuidarlos. Es momento de que me cuiden a mí, que se jueguen un poco por mí".

-Siempre jugás con tu situación sentimental, ¿pero seguís de novio?

-No. En este momento mi estado civil es "dejado". No es que me abandonaron. Me parece que me tienen miedo. No encuentro todavía el hombre que se juegue, que se banque quién soy. Yo también estoy cansado de esconder a mis relaciones, de cuidarlos. Es momento de que me cuiden a mí, que se jueguen un poco por mí. Pero bueno, es el combo que me tocó, mi cajita feliz. Que se la banquen. Estoy un poquitito cansado de vivir relaciones escondidas: desde el árabe, que se terminó, a la persona con la que salí después, que también me decía por la familia, porque soy público... La verdad que un poco me rompe las pelotas.

-¿Qué necesitás de una pareja?

-Ya no quiero tener que estar todo el tiempo ocultando o diciendo "es mi amigo". No quiero decir que es la persona que sale conmigo. Me parece que hice como un corte, estoy en varios cambios, al no hacer tele, estar con el teatro y qué se yo... Estoy como diciendo 'ahora quiero dedicarme a mí'. Estoy siendo un poco más egoísta. Y que la persona que quiera estar conmigo, se la juegue. Tampoco necesito que lo grite a los cuatro vientos, pero sí poder tener una vida más relajada, no vivir escondiéndome.

"Estoy un poquitito cansado de vivir relaciones escondidas: desde el árabe, que se terminó, a la persona con la que salí después, que también me decía por la familia, porque soy público... La verdad que un poco me rompe las pelotas".

-Así y todo, ¿estás abierto a la posibilidad de convivir, casarte o formar una familia propia?

-Las posibilidades están todas. Uno nunca sabe. Tampoco puedo decir que quiero casarme, porque no lo sé. No tengo esa necesidad. Sí me gustaría poder estar bien con alguien, compartir una comida familiar. Quiero poder sentar a la mesa a una persona y decir tranquilamente a mis hermanas "él sale conmigo". Con los otros que salí, no los pude blanquear, esas situaciones no tengo ganas de tenerlas en este momento.

-Ya estrenás Stravaganza - Water in art en la temporada invernal de Carlos Paz, toda una novedad para la plaza. ¿Cómo te preparás?

-Sí, vamos a ser los primeros en llevar un espectáculo así a Córdoba durante la temporada de invierno. Es histórico, como nos fue tan bien, vamos a estar todos los fines de semana, y después en las vacaciones de invierno. El sábado me voy a estrenar eso con todo mi elenco. Pero no es el mismo, va con otra escenografía y humoristas nuevos, hasta otra iluminación. Se modificó bastante del show del año pasado. Ponemos 40 artistas en escena, con Facundo Mazzei en mi rol, Noelia Pompa, Maxi de la Cruz, Mauricio JorTack, el Grupo Zapping y el cuerpo de bailarines y acróbatas.

-Los últimos veranos arrasaste en las boleterías. ¿Cuáles son tus expectativas para esta apuesta invernal?

-Sí, a pesar de las polémicas, la temporada pasada apenas habremos vendido 1.000 entradas menos que el verano de 2012. Así y todo, en lo económico fue mucho mejor porque las entradas estaban más caras. Y sobre mis expectativas, primero me encanta tener dos espectáculos, creo que soy uno de los pocos con dos espectáculos, no dejo sin trabajo a mi gente. Ya tenemos el primer finde completamente vendido. Ojalá que se mantenga así. No lo pensamos como una ganancia, sino para continuar empleando a la gente. Creo que no va a haber otras obras en cartel, a menos que otras compañías teatrales hagan giras...

"Quiero poder sentar a la mesa a una persona y decir tranquilamente a mis hermanas "él sale conmigo". Con los otros que salí, no los pude blanquear".

-¿Cuándo debutás con Stravaganza - Estados del tiempo, en calle Corrientes?

-A fines de junio. Es otra locura que estamos preparando. Con Ariel Diwan estamos refaccionando todo el teatro Broadway, lo volveremos a dejar con una sola sala para 1.500 espectadores. Cuando esté listo, va a tener una tecnología increíble. Seguro que va a ser el único teatro del país con esas características. Los ensayos empezarán en unos 10 días, cuando terminen las obras. Lo que hacemos con Diwan nunca pasó en Argentina, soy un caprichoso que cuando se le mete algo en la cabeza, lo logramos. En ese teatro hicimos una inversión millonaria, a pesar de la situación del país, y como nos fue bien, seguimos apostando. Recorrí otras obras y teatros, y la verdad es que no existe algo con la estructura, calidad e inversión de Stravaganza. Ahí voy a estar yo, Adabel Guerrero, Federico Molinari, mi niña mimada Belén Pouchan y los humoristas rosarios de Los Lumbrices. Sumados acróbatas y bailarines, somos 50 personas en el escenario.

-Se rumoreó la posibilidad de que vos y Diwan produzcan un programa de TV, ¿lo descartaste?

-Propuestas hay muchas. Pero no quiero encarar proyectos por el mero hecho de hacerlos. Me gustaría estar en un proyecto televisivo en el que lo que yo haga, sirva. Si no, prefiero no estar en la tele, ni volver a ser panelista. En todo caso, sí aparecer como invitado. Además, tengo la escuela de danza y acrobacia, que me lleva mucho tiempo, más los dos espectáculos. Estoy por armar un tercer espectáculo de tango, porque quiero salir un poquito de lo que es el agua. Obvio que va a tener mi locura, no será tango tradicional. El no hacer televisión me permite hacer tranquilo mis cosas.

"Con Stravaganza, seremos los primeros en llevar un espectáculo así a Córdoba durante la temporada de invierno. Es histórico. ¿Proyectos de TV? Me gustaría hacer algo que sirva. Si no, prefiero no estar en la tele, ni volver a ser panelista. Iba a estar en Celebrity Splash, pero no se arregló el dinero".

-¿Te contactaron de la producción de Susana Giménez para preparar algún show?

-Hubo algo en un momento, porque también iba a estar en Celebrity Splash, pero no se arregló el dinero. Ahora, al no estar contratado en ningún canal, quizá sea invitado. Susana es una asignatura pendiente que tengo, y espero que se me dé al menos cómo invitado. Nunca estuve en el programa de ella, me encantaría, ya sea mostrando algún show propio o como invitado. Creo que este año se va a dar.

-¿Cómo quedó tu relación con Noelia Pompa?

-Estamos perfecto con Noelia. Ella va a trabajar en Carlos Paz y después en el verano volveremos a trabajar juntos, si Dios quiere. Me parece que tuvo un momento de ansiedad cuando fue la propuesta de la producción de Antonio Gasalla, y se manejó mal. Pero ya está, no creo que lo haya hecho por maldad, sino por la ansiedad de que la llamen de parte de Antonio. Tampoco quiero cortarle las alas a nadie. Si viene Noelia y me lo pide, voy a hacer lo posible para ayudarla a hacerla feliz. Creo que hoy en día la gente se hace famosa muy rápido y no cuida lo que tiene. Quizá como no soy ni divo ni estrella, muchos se olvidan de que están en Stravaganza, del éxito que tienen. Batimos el histórico récord de 180 mil espectadores de Alberto Olmedo. Esas cosas no las terminan de digerir, porque de arranque comenzaron por la puerta grande.

-Pero entonces, ¿tuvieron la charla cara a cara para limar las asperezas?

-Nunca tuvimos la charla por falta de tiempo. Sí hablamos por teléfono. Obvio que tenemos que tener nuestra conversación. Ultimamente ella me llama para consultarme sobre su carrera, qué hacer. Y yo le dije que no me tiene que consultar, me tenés que decir si te querés ir o te querés quedar. Pero bueno, ella entendió que más que su jefe, soy su amigo y puede contar conmigo. No soy rencoroso por lo que pasó.