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Lo mejor y lo peor de Bailando 2012

Tras la renovada consagración de Hernán Piquín y Noelia Pompa en la pista de ShowMatch, un repaso por lo que dejó el noveno certamen de baile. Nombres que dejaron saldo positivo, y figuras que no tanto...

Marcelo Tinelli prepara Bailando 2013, que compartíria aire con otros nuevos formatos para ShowMatch. (Foto: Ideas del Sur)

Entre lo mejor se destaca la participación de Noelia Pompa. Ella fue parte de una de las ideas más cuestionadas al principio: la inclusión de participantes bajo el famoso lema "Sí, se puede". Jamás perdió el eje, se rompió el alma bailando y borró su pasado mediático con esfuerzo, talento y magia. No debe existir participante en el mundo con semejante grandeza de espíritu y destreza.

Sin dudas, entre lo mejor de Bailando 2012 se destaca la participación de Noelia Pompa. Ella fue parte de una de las ideas más cuestionadas al principio, como fue la inclusión de participantes (Ayelén Barreiro, Reynaldo Ojeda, Jenny Owczarczyn y Verónica Perdomo) bajo el famoso lema “Sí, se puede”. Fue la inspiradora de la idea en la temporada anterior, y además se convirtió este año en la abanderada absoluta y la única que logró la gran meta: el bicampeonato. Noelia no perdió el eje jamás, se rompió el alma bailando y borró su pasado mediático con esfuerzo, talento y magia. No debe existir participante en el mundo con semejante grandeza de espíritu y destreza.

Sin embargo, las que parecían las dos grandes apuestas del ciclo, Antonio Gasalla y Florencia Peña, no cumplieron con las expectativas, ni artísticas ni de rating, y dejaron en los pasillos un sabor agridulce. Ni las devoluciones del cómico, ni sus participaciones humorísticas lograron cuajar en la aceitada dinámica del show. En el caso de la actriz, tuvo algunas turbulencias, como en aquella noche que quiso renunciar por ser relegada por la primera “maratón gay con yampein shower”, o el episodio final de la lesión y las acusaciones hacia Pedro y Paula. Si bien logró meterse en la semifinal y conducirá un programa en el verano, ni sus bailes ni sus previas impactaron lo suficiente. Algo similar ocurrió con la esperada participación de Santiago Bal. Ni hablar de Leandro Penna, que fue el primer eliminado.

Durante el año se destaco sólo en el costado escandaloso el clan Nannis. Mariana y sus mellizos se volvieron en protagonistas absolutos de la pista, apoyados en sus clásicas técnicas mediáticas. Charlotte y Alexander se transformaron en perfectos herederos de su madre, y a pesar de no sorprender con sus coreos, lograron captar la atención del público y generar importantes ingresos económicos para estos dos adolescentes y su progenitora.  Lo mismo pasó con los “ex Gran Hermano” Cristian U. y Andrea Rincón, pero con la gran diferencia de aportarle evolución artística y popularidad, ritmo tras ritmo.

El talento se esparció por el estudio con las performances de Hernán Piquín, Valeria Archimó, Adabel Guerrero, María Vázquez, Magdalena Bravi, Silvina Escudero, Flavio Mendoza, Gisela Bernal, Franco Cadelago, Maxi Dioro, Pier Frietzche, Nicolás Scillama, Soledad Bayona, Facundo Mazzei, Yanil García, Nicolás Armengol, Laurita Fernández, Sofía Maccaggi y Jorge Moliniers. No obstante, las aptitudes físicas no consagraron a todos, a pesar de sus impresionantes participaciones.

Las que parecían las dos grandes apuestas del ciclo, Antonio Gasalla y Florencia Peña, no cumplieron con las expectativas, ni artísticas ni de rating, y dejaron en los pasillos un sabor agridulce.

Grandes momentos de humor aportaron en sus breves apariciones Dady Brieva, Freddy Villarreal y Fátima Florez. La presencia de Andrés Calamaro, como acompañante de su novia, engalanó varias jornadas, demostrando una humildad poco común y también un gran sentido del humor.

Desde el estrado, Marcelo Polino con su acidez y capacidad para interpretar las necesidades del ciclo, brilló como cierre en cada ronda. Otra que supo ocupar su silla fue Moria Casán, quizás en un año muy complicado desde lo personal, con el joya-gate de Paraguay. Como siempre, A Moria nada la detiene, capitaliza cada hecho desafortunado, y sabe espadear con el micrófono y su lengua karateca, como nadie.

Desde los ritmos se destacaron la reaparición del tango y la inclusión del clásico. Así como también es remarcable el gran esfuerzo de producción para llevar a cabo ritmos como la biosfera, el aquadance, el cuarto giratorio o el árabe sobre arena.

El ciclo finalizó por primera vez en su historia con un duelo de grandes bailarines, y el desafío de mejorar cada sector para el confirmado Bailando 2013.

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