El escenario climático para el cierre del otoño dio un giro inesperado. Tras las primeras irrupciones de aire frío que marcaron el inicio de la temporada, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) actualizó su Pronóstico Climático Trimestral y los datos indican un fenómeno atípico para el mes de mayo en gran parte del territorio argentino.
Temperaturas por encima de lo normal en Buenos Aires y el resto del país
Según el último informe técnico del organismo oficial, la tendencia para este mes muestra una mayor probabilidad de registrar temperaturas superiores a la media en regiones claves. Este fenómeno afectará principalmente a:
-Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y el este de la provincia.
-Toda la región del NOA (Noroeste Argentino).
-Provincias de Cuyo y la zona central de La Pampa.
-Gran parte de la Patagonia, donde el frío extremo tardará más de lo habitual en asentarse.
Este “veranito” tardío no implica la ausencia total de días frescos, pero sí confirma que el promedio térmico estará sensiblemente por arriba de lo que los registros históricos indican para esta época del año.
Humedad y precipitaciones: el combo que marca la agenda
Además del ascenso térmico, el SMN advirtió sobre un incremento en la frecuencia de lluvias para el Litoral y el este bonaerense. La combinación de aire cálido y alta humedad será la gran protagonista de las próximas semanas, postergando el uso definitivo de la ropa de invierno pesada.
Para quienes esperaban heladas persistentes, el reporte es tajante: la atmósfera se mantendrá inestable pero con una dominancia de masas de aire templado. Esto obliga a mantener el repelente de mosquitos a mano y a no guardar del todo las prendas livianas, ya que las tardes se presentarán mucho más agradables de lo previsto.
Recomendaciones de servicio ante el clima inestable
A pesar de la tendencia general cálida, el Servicio Meteorológico Nacional remarca la importancia de consultar las alertas a corto plazo (24 a 72 horas).
Si bien mayo se perfila como un mes con temperaturas amigables, los cambios bruscos de presión podrían generar tormentas aisladas antes del ingreso definitivo del invierno en junio.





