Durante su despliegue en el desierto el pasado año, el piloto de aviación de alto rango, Denver Hansen, de 25 años, conoció a un perro callejero con el que hizo buenas migas.
Aquel perro, al que llamó Sampson, no era como los otros perros.
En cuanto supo que podía hacer algo para rescatarlo, el joven soldado comenzó su misión particular de llevar al cachorro a casa.
Finalmente, tras varias semanas de gestiones, Sampson y Denver pudieron reunirse de nuevo en territorio americano y esta vez gozando de la compañía y las caricias del otro.
Fuente: DPA.