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Gastón Vietto, el chico Disney que nació en Costa de Marfil y triunfa en América: "Soy fiel a mi intuición"

Gastón Vietto. (Foto: Musepic)
Gastón Vietto. (Foto: Musepic)

Charla relajada y producción de fotos con el protagonista de la comedia musical Los últimos cinco años: su pasado como futbolista, las redes sociales y su vida.

Nació en Costa de Marfil, al año y medio se fue a vivir a La Rioja y, a los 17 años, la "pegó" en un cásting de Disney para High School Musical. Desde ese momento, Gastón Vietto (29) no paró durante estos 12 años. Trabajó en Violetta, Casi Ángeles, Millennials Peter Punk, pero seguro la mayoría lo conoce por su rol de Pedro en las tres temporadas de Soy Luna. En la actualidad protagoniza el musical Los últimos cinco años junto a Sofía Beltramone, los martes a las 21 en el teatro Maipo.

Para los futboleros curisosos, también es primo tercero de Luciano Vietto (25), el delantero cordobés del Sporting de Lisboa formado en las inferiores de Racing Club, y la vida del artista tamién estuvo a punto de transcurrir por las canchas pero es un fiel reflejo de su filosofía confiar en su intuición. “Nací en Costa de Marfil. Mis viejos, Mario Alejandro y María Pía, vivieron seis años en el barrio de Cocody dentro de la ciudad de Abiyán, donde también nació Florencia (32), mi hermana mayor. Y cuando tenía un año y medio nos fuimos a vivir a La Rioja capital, aunque la idea original era mudarnos a Canadá donde también se hablaba francés. Nos quedamos en Argentina por cuestiones familiares y trámites que demoraron más de la cuenta. Al tiempo nació Alejandra (25), mi hermana menor”, relata Gastón a Ciudad en una entrevista íntima.

"Sinceramente no me encargo tanto de mi Instagram, a pesar de poder tener bastante alcance y todo. Creo que podría potenciar mucho más mis redes si estuviese más atento, con contenido generado por mí y no tanto por estímulos externos”.

Con más de un millón de seguidores en Instagram y una "facha" indiscutida, el licenciado en Gestión de Medios se ríe al posar para la producción de fotos: “Las veces que hago de modelo, por así decirlo, juro que son por ofrecimientos. Es gente que me llama para hacer este tipo de fotos, trabajos en equipo, con personas que se encargan de armar sesiones y me sirve como material. Sinceramente no me encargo tanto de mi Instagram, a pesar de poder tener bastante alcance y todo. Creo que podría potenciar mucho más mis redes si estuviese más atento, con contenido generado por mí y no tanto por estímulos externos”.

-¿Cómo fue que tu familia llegó a Costa de Marfil?

-Mi papá, que falleció hace seis años, era ingeniero civil. Ellos habían ido a Costa de Marfil en su luna de miel, porque además tenían un tío abuelo viviendo allá, hasta que conocieron a una persona que le dio trabajo a mi papá como ingeniero. Mi mamá es ingeniera en sistemas, pero terminó trabajando en la embajada de España de ahí.

-¿Siempre quisiste ser artista?

-No. De pibe jugaba al fútbol y, como era más o menos bueno,  a los 15 me fui de La Rioja a jugar al fútbol a las inferiores de Instituto de Córdoba. Jugaba de enganche o de delantero, dependiendo de lo que necesitaba. Arranqué sin ser convocado, fui suplente y al final era titular, y casi a los 17 años me tuve que venir a vivir a Buenos Aires, porque quedé en el primer casting de mi vida. Fue lo que me cambió todo.

"A los 15 me fui de La Rioja a jugar al fútbol a las inferiores de Instituto de Córdoba. Jugaba de enganche, o de delantero, dependiendo de lo que necesitaba. Arranqué sin ser convocado, fui suplente y al final era titular".

-¿Cómo llegaste a Disney?

-Yo siempre había hecho música como hobbie, hasta que una compañera me tiró la idea de ir al casting. Al principio no entendía nada, tampoco era lo que quería, pero mi amiga me convenció de anotarme para audicionar en High School Musical. Mandé todos mis datos y quedé. Por eso decidí venirme a vivir a Buenos Aires. Fue un click en mi vida, entendí que era lo que me tocaba y me gustaba.

-¿Quién te acompañaba en Buenos Aires?

-Me vine solo, pero mi familia estuvo siempre muy presente. Tanto mi papá como mi mamá venían a verme cuando podían, siempre me acompañaron en todo y me hicieron el aguante. Yo acá tenía a mi abuela, justamente la familia de Costa de Marfil vive en Buenos Aires y me ayudaron mucho, fueron una gran contención.

-¿Cómo es trabajar en Disney?

-Mi experiencia siempre fue muy buena. Tiene un modo de laburar diferente a los demás en cuanto a los tiempos. Por lo general, para nosotros los tiempos son tiranos y uno siempre tiene que lidiar con eso, pero Disney mantiene el ritmo constante. Después, te dejan muy bien preparados para lo que sigue en la carrera. Con el correr de los años supieron manejar mejor las relaciones humanas. Eso al principio chocaba para los que lo miraban desde afuera y pensaban que por estar con ellos no podías hacer otra cosa, porque había una exclusividad muy leonina. Con el tiempo fueron cediendo y si uno lo sabe manejar, puede hacer otras cosas. No es tan exclusivo ni cerrado como antes. No tengo nada que objetarles. Me he formado bastante con ellos y se los agradezco.

"Yo siempre había hecho música como hobbie, hasta que una compañera me tiró la idea de ir al casting de High School Musical y quedé. Por eso decidí venirme a vivir a Buenos Aires. Fue un click en mi vida, entendí que era lo que me tocaba y me gustaba".

-Tenés más de un millón de seguidores en Instagram, ¿cómo te manejás con la fama?

-La verdad que me manejo bastante bien con la popularidad, siempre tuve muy buen feedback con los fanáticos, con la gente que me sigue o me apoya. Es obvio que a veces al laburar con Disney y proyectos de tanto alcance uno tiene admiradores en todas partes del mundo, literalmente desde Alemania a Perú. No es solamente Argentina. Quizá al tener tanto alcance el foco no se centraliza tanto en Buenos Aires, sino que es algo general. Hice gira por Latinoamérica dos veces, y una por Europa. En 2018 estuve siete meses de gira por el mundo con Soy Luna, y fue una tremenda experiencia porque uno se cruza con todo tipo de gente, aprende y a mí me encanta aprender de todas las culturas. Me sigue un público más bien joven, pero es lo que me tocó vivir hasta ahora.

-¿Te gustaría tirarte más para el lado del actor tradicional?

-Con el tiempo se va dando y creo que es la búsqueda de uno. A mí me gustaría seguir por el lado actoral, pero tampoco descarto poder seguir haciendo teatro musical, o música también. Uno tiene que ser curioso e ir aprendiendo de todo.

-Tenés varias fotos como modelo en tus redes sociales y mostrás "lomo", ¿laburás mucho tu presencia?

-Es el Photoshop, ja, ja. Entreno cuando puedo; a veces hay tiempo, y a veces no. Para cantar en vivo uno tiene que estar físicamente impecable para que el aire no sea complicación y uno se pueda concentrar en otras cosas. Me gustaría mejorar la alimentación, porque no me cuido. Pero cada vez que puedo salgo a correr y me entreno. Ya que tuve que dejar el fútbol, trato de mantenerme en actividad. Tener un desgaste me sirve para despejarme, porque cuando uno no quiere pensar, el entrenamiento sirve.

"Me gustaría mejorar la alimentación porque no me cuido, pero cada vez que puedo salgo a correr, me entreno. Ya que tuve que dejar el fútbol, trato de mantenerme en actividad".

 

 

-¿Cómo es tu situación sentimental?

-Ahora estoy solo, por así decirlo. Aunque sabemos que uno nunca está tan solo, pero no tengo pareja. Es el momento que me toca vivir. Por suerte este año se me dio mucho trabajo, más que nada en el teatro con Disney en Concierto en el Teatro Colón, donde fui uno de los cantantes, o ahora mismo hacer de la cebra Marty en el musical de Madagascar todos los fines de semana en el Lola Membrives, con giras a Rosario, Córdoba y en octubre por Colombia, Ecuador, Perú y Chile. Hasta que se me dio la oportunidad de protagonizar Los últimos cinco años. Por otra parte, estoy haciendo un ciclo de obras cortas en Teatrarte, en el barrio de Devoto. A veces las cosas se van dando… El año pasado estuve casi de novio bastante tiempo, pero a veces los viajes, el trabajo y estar mucho tiempo con otras personas genera conflictos. Es difícil mantener relaciones a la distancia. Por otra parte, yo soy fiel, me toma mucho tiempo decidirme a estar con una persona en serio y me es difícil dedicarle el tiempo que necesita esa persona.

"Ahora estoy solo, por así decirlo. Aunque sabemos que uno nunca está tan solo, pero no tengo pareja. Es el momento que me toca vivir".

-¿Llegaste a convivir con alguna pareja?

-No, nunca llegué a convivir, es algo que tengo que hacer sí o sí para aprender, porque sé que no es fácil. Sé que va a aparecer la persona con la que me nazca hacer esas cosas.

-¿Te ves casado y con hijos?

-No descarto casarme, me gustaría, pero soy muy relajado y pienso que ya aparecerá la persona con quien tenga que ser. No me desespero en la búsqueda o las ganas de tener un hijo. Primero es encontrar a la persona.

-¿Usás apps de citas? ¿Chamuyás por Instagram o salís de "levante" a boliches?

-Por lo general en el último tiempo cuando conocí chicas fue por amigos que me las presentaban, o amigas de amigas. Pasa que vamos a ver una obra, después vamos a tomar algo y ahí se da una charla, se pega onda. No me interesan las aplicaciones de citas, pero Instagram obvio que es un medio de comunicación, aunque no tanto para mí.

-¿Te piropean por redes sociales?

-Ja, ja. Depende... Así como uno tirotea, también me tirotean y recibo halagos. No está mal. Está en uno saber elegir, ser inteligente y hacer lo que uno intuya. Soy de guiarme mucho por la intuición y soy fiel a eso. Porque las redes son tentadoras, pero no tan copadas para mí.

"Así como una tirotea chicas por redes, también lo tirotean y recibe halagos. No está mal. Está en uno saber elegir, ser inteligente y hacer lo que uno intuya. Soy de guiarme mucho por la intuición y soy fiel a eso".

-¿Cómo manejás tu vida de hombre soltero en cuanto a las tareas del hogar?

-Cocino poco y nada, lo básico. Pido comida a domicilio, me junto con amigos. La realidad es que me divierte cocinar si hay más gente, estando solo no me gusta tanto. Pasa que le tengo que dedicar tanto tiempo a ir al súper que no me copa. Para el resto, como lavar la ropa, cambiar las sábanas o limpiar la casa me doy maña. Me gusta tener un mínimo orden.

-Tenés varios tatuajes. ¿Te complica para buscar trabajo actoral o para componer personajes?

-Me gusta tatuarme, tengo cinco tatuajes con significados, no es solo porque me gusten los dibujos o las frases. Marcan etapas de mi vida. Es cierto que hay una dualidad porque los tatuajes son un poco complicados para el actor a la hora de mostrarse porque son propios, no del personaje. Por eso recomiendo a los artistas que se quieran hacer tatuajes que empiecen por los lugares que menos se vean. Yo tengo uno en el frente de cada muslo, uno en la espalda, otro al costado sobre las costillas y uno en un brazo.

-¿Volviste, siendo adulto, a Costa de Marfil a conocer el lugar donde naciste?

-No, es una cuenta pendiente que sé que la voy a saldar, pero será un poco más adelante. Tampoco hablo francés como allá, pero entiendo bastante. Nos pasó que cuando llegamos a La Rioja mamá nos dejó de hablar en francés y eso me enojó bastante, se lo reproché porque perdimos mucho del idioma con el tiempo.

 

Las fotos de Gastón Vietto, el que soñaba con jugar al fútbol hasta que se convirtió en chico Disney. (Foto: Movilpress)
Las fotos de Gastón Vietto, el que soñaba con jugar al fútbol hasta que se convirtió en chico Disney. (Foto: Movilpress)
Las fotos de Gastón Vietto, el que soñaba con jugar al fútbol hasta que se convirtió en chico Disney. (Foto: Movilpress)
Las fotos de Gastón Vietto, el que soñaba con jugar al fútbol hasta que se convirtió en chico Disney. (Foto: Movilpress)
Las fotos de Gastón Vietto, el que soñaba con jugar al fútbol hasta que se convirtió en chico Disney. (Foto: Movilpress)
Las fotos de Gastón Vietto, el que soñaba con jugar al fútbol hasta que se convirtió en chico Disney. (Foto: Movilpress)
Las fotos de Gastón Vietto, el que soñaba con jugar al fútbol hasta que se convirtió en chico Disney. (Foto: Movilpress)
Las fotos de Gastón Vietto, el que soñaba con jugar al fútbol hasta que se convirtió en chico Disney. (Foto: Movilpress)
Las fotos de Gastón Vietto, el que soñaba con jugar al fútbol hasta que se convirtió en chico Disney. (Foto: Movilpress)
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Las fotos de Gastón Vietto, el que soñaba con jugar al fútbol hasta que se convirtió en chico Disney. (Foto: Movilpress)
Las fotos de Gastón Vietto, el que soñaba con jugar al fútbol hasta que se convirtió en chico Disney. (Foto: Movilpress)
Las fotos de Gastón Vietto, el que soñaba con jugar al fútbol hasta que se convirtió en chico Disney. (Foto: Movilpress)
Las fotos de Gastón Vietto, el que soñaba con jugar al fútbol hasta que se convirtió en chico Disney. (Foto: Movilpress)
Las fotos de Gastón Vietto, el que soñaba con jugar al fútbol hasta que se convirtió en chico Disney. (Foto: Movilpress)
Las fotos de Gastón Vietto, el que soñaba con jugar al fútbol hasta que se convirtió en chico Disney. (Foto: Movilpress)
Las fotos de Gastón Vietto, el que soñaba con jugar al fútbol hasta que se convirtió en chico Disney. (Foto: Movilpress)
Las fotos de Gastón Vietto, el que soñaba con jugar al fútbol hasta que se convirtió en chico Disney. (Foto: Movilpress)
Las fotos de Gastón Vietto, el que soñaba con jugar al fútbol hasta que se convirtió en chico Disney. (Foto: Movilpress)
Las fotos de Gastón Vietto, el que soñaba con jugar al fútbol hasta que se convirtió en chico Disney. (Foto: Movilpress)
Las fotos de Gastón Vietto, el que soñaba con jugar al fútbol hasta que se convirtió en chico Disney. (Foto: Movilpress)
Las fotos de Gastón Vietto, el que soñaba con jugar al fútbol hasta que se convirtió en chico Disney. (Foto: Movilpress)

 

Fotos: Musepic 

Producción: Aldana Moreno Lusianzoff 

Asistencia: Martín Chalap

Locación: La casona de Aguilar 

Maquilló y peinó: Kelly Silva  

Vestuario: 5TA Avenida Clothing /  IG: @quintavc

Agradecimientos: Juan Lomoro / Betiana Ruiz Díaz