La leyenda del punk rock Marky Ramone vuelve a rendir homenaje a las canciones que formaron parte de su historia musical.
El histórico baterista, reconocido mundialmente por su paso por la banda Ramones, presenta junto a Marky Ramone’s Blitzkrieg nuevas versiones de dos clásicos que marcaron sus primeros años: “Blowin’ In The Wind”, de Bob Dylan, y “Time Won’t Let Me”, de The Outsiders.
Las canciones, originalmente publicadas en 1962 y 1965 respectivamente, fueron reinterpretadas con la energía y velocidad características del punk rock, sumándose desde ahora al repertorio en vivo de la banda.
Las grabaciones se realizaron los días 18 y 19 de febrero de 2026 en los prestigiosos estudios Romaphonic, uno de los espacios más emblemáticos de la música latinoamericana. La mezcla estuvo a cargo de Martín Pomares.
De himnos generacionales a himnos punk
“Blowin’ In The Wind” es una de las composiciones más influyentes de Bob Dylan y un símbolo de la música de protesta de los años sesenta. Por su parte, “Time Won’t Let Me”, escrita por Tom King y Chet Kelley e interpretada originalmente por The Outsiders, se convirtió en uno de los grandes éxitos del garage rock estadounidense.
Ahora, ambas obras adquieren una nueva dimensión bajo la mirada de Marky Ramone, quien las transforma en canciones de alto voltaje, manteniendo intacta su esencia pero incorporando la potencia sonora que caracteriza a su proyecto actual.
Una banda con ADN punk
Para estas nuevas grabaciones, Marky Ramone estuvo acompañado por la formación estable de Marky Ramone’s Blitzkrieg:
- Marky Ramone – batería
- Iñaki “Pela” Urbizu – voz
- Marcelo Gallo – guitarra
- Martín Sauan – bajo
La banda viene consolidándose como una de las propuestas más sólidas para mantener vivo el legado del punk clásico, combinando material histórico de Ramones con nuevas reinterpretaciones de canciones fundamentales para la cultura rock.
Un puente entre generaciones
Más que simples versiones, estas grabaciones funcionan como un puente entre distintas épocas de la música popular. Desde el folk comprometido de Bob Dylan hasta el garage rock de los años sesenta, Marky Ramone vuelve a demostrar cómo el espíritu rebelde del punk puede dialogar con las canciones que ayudaron a moldear la historia del rock.
Con estas nuevas interpretaciones, el baterista reafirma su vigencia artística y ofrece una mirada renovada sobre dos clásicos que siguen atravesando generaciones, ahora impulsados por la velocidad y la actitud que hicieron del punk un movimiento universal.