Mercedes Ninci se quebró al aire en Bendita: "A mí me gustaría morirme en una nota, con el grabador en la mano"

La periodista se mostró muy conmovida en Bendita, el ciclo que conduce Beto Casella por Canal 9, al hablar de su profesión. Su conmovedor descargo

Mercedes Ninci se quebró al aire en Bendita TV

Lejos de las preguntas incisivas a las que Mercedes Ninci suele recurrir en sus entrevistas, la periodista se mostró muy sensible al hablar de su profesión.

Todo comenzó en el programa Bendita TV, ciclo que conduce Beto Casella por Canal 9, donde la panelista cuando Any Ventura le preguntó a la invitada sobre su labor periodística: “Mercedes, ¿cuál fue tu mejor nota, por cuál crees que te van a recordar?”, indagó.

A lo que Ninci respondió con lágrimas en los ojos: “No sé, alguna nota ha sido muy buena. Lo que pasa es que yo hago la nota con el sentimiento, ¿entendés?... me meto en la nota y me pongo en el lugar de la gente, sufro con ellos y me emociono”, dijo en vivo.

"Yo te digo... A mí me gustaría morirme en una nota. No me gustaría morir con una enfermedad prefiero morir con el grabador en la mano. Esto cuando tenga 115, no se ilusionen, ahora no".

Luego, se mostró muy emocionada al recordar una anécdota: “El otro día me putearon en Avellaneda y Nazca, los manteros. Pero, ¿sabés qué? Los africanos me dan mucha lástima. Yo hablo en francés y siempre me pongo a hablar con los africanos, con los que saben porque la mayoría hablan el dialecto y no saben ni siquiera francés los que han venido escondidos en los barcos. Entonces, ellos estaban cortando la calle y los reprime la Policía y me dio bronca. Me pongo en el lugar del comerciante que paga sus impuestos y me pongo en lugar del negro que vino del África y no tiene nada”.

“Es como raro que esté llorando en este programa pero me pasa que mis hijos me dicen: ‘Mamá, todos los días no podés tener una nota’. Voy caminando y siempre me encuentro con cosas y la gente me avisa o me llaman por teléfono y me dan primicias. Ahí yo pienso: ‘¡qué nota!’. Y ya los chicos empiezan: ‘Mamá, es sábado a la tarde, olvidate un poco de las notas’. Pero justo es una bomba”, continuó, visiblemente conmovida.

Por último, cerró: "Yo te digo... A mí me gustaría morirme en una nota. No me gustaría morir con una enfermedad prefiero morir con el grabador en la mano. Esto cuando tenga 115, no se ilusionen, ahora no".