Marina Calabró y su 'clave' para ser feliz en pareja: "Con Martín descubrí otra dimensión del erotismo, de la sexualidad y de la conexión íntima; sinceramente, somos muy hot"

La periodista se confesó sin reparos sobre su intimidad. ¡Mirá lo que dijo sin ponerse colorada!

"Con Martín descubrí otra dimensión del erotismo, de la sexualidad y de la conexión íntima". Foto: Ciudad.
"Con Martín descubrí otra dimensión del erotismo, de la sexualidad y de la conexión íntima". Foto: Ciudad.

Si hay algo que quedó clarísimo, al menos de un tiempo a esta parte, es que Marina Calabro (41) y su pareja, Martín Albrecht (46; gerente Comercial de América) conforman una pareja con un envidiable sex appeal

Además de dejar asomar la química que los une en, por caso, sus últimas vacaciones en Miami, donde generaron una andanada de comentarios por sus looks, especialmente el de él, con una jugadísima malla elastizada, ahora la panelista de Intrusos también le puso voz a lo que denotan esas imágenes juntos.

A pesar del fuego erótico, Marina se define un 'cachivache' como ama de casa: "Cocino casi nada, no soy habilidosa, soy más bien del delivery".

Sin ruborizarse, reconoció en nota con diario Crónica, ¡para la envidia de todas!: "El sexo es muy importante en mi vida. Con Martín descubrí otra dimensión del erotismo, de la sexualidad y de la conexión íntima. Es muy loco lo que nos pasa con mi pareja. El sexo es una alimento maravilloso. Disfruto mucho los momentos de intimidad y también los deseo, los espero, los buscamos y los construimos, sinceramente somos muy hot".

Sin embargo, Marina reconoce que no se planteó ser madre junto a Albrecht: “Me siento plena con Mía. Tiene 7 años y el hijo más chico de Martín tiene 8. No estoy para cambiar pañales, no es un proyecto. Igualmente soy cuidadosa con este tema porque pienso en las personas que pueden leer la nota y no quiero ser arrogante. Estamos en otro momento de la pareja en donde tenemos más ganas de buscar y armar espacios para el disfrute y la intimidad, en el sentido amplio”.

Sobre el final, tuvo un divertido sincericidio sobre sus habilidades de ama de casa: “Soy medio cachivache. Cocino casi nada, no soy habilidosa, soy más bien del delivery. Sólo disfruto de la ceremonia del mate para compartir con mi pareja”.