María Vázquez, la amazona más sexy: lomazo en su súper estancia cordobesa

La modelo protagonizó una mega producción para ¡Hola! Argentina junto a su marido, Cambiaso, y sus hijos. ¡Las fotos!

Una estancia de ensueño en Córdoba, una de las parejas más glamorosas del jet set y tres niños encantadores. La última producción de revista ¡Hola! Argentina con la familia Cambiaso tiene todos los condimentos de un cuento con final feliz.

Adolfo Cambiaso (40), el polista más importante, y María Vázquez (41), una de las diosas nacionales, posaron para la publicación por primera vez junto a sus tres hijos -Mía (12), "Poroto" (10) y Myla (5)- en su campo cordobés.

María incluso se animó a fotografiarse en bikini mientras montaba un caballo, luciendo un lomazo increíble. ¿Cómo se entrena para estar tan diosa? Entrena todos los días junto a su marido. Además toma clases de tela, una disciplina circense, y cuando están en Argentina, tres veces por semana viaja de Cañuelas, donde viven, hasta el centro para tomar clases de baile: “En Palm Beach y en Londres también tomo clases de distintas cosas. Y, en Inglaterra, las mecho con escapadas a los museos, así que me hago espacios para mí”, confía María en la nota.

La rutina de María para tener ese lomazo: entrena todos los días junto a su marido. Además toma clases de tela, una disciplina circense, y cuando están en Argentina, tres veces por semana viaja de Cañuelas, donde viven, hasta el centro para tomar clases de baile.

De hecho, la familia a pleno está a punto de arrancar un verdadero tour internacional de polo ya que tras la producción en Córdoba, partieron rumbo a Palm Beach, donde Adolfo jugará el US Open, tres meses más tarde irán a Inglaterra y otros tres meses después viajarán a España. ¡Trotamundos, en serio!

En la entrevista, Cambiaso no ahorró piropos para su bella mujer: “Es una gran compañera, una gran mujer, la mejor psicóloga. Se ocupa de la logística para poder movernos en bloque (…) Me gustan los chicos. Yo quisiera tener más hijos, pero María no. Me encanta compartir con ellos mi pasión por los caballos”.

Ese amor por la naturaleza y los animales impulsó al matrimonio y a sus hijos a cabalgar divertidos para la lente de la revista en una sesión de fotos inolvidable.