Magui Bravi, una bailarina afuera de las pistas: "Dejé de ir a los boliches porque me tocan toda, no me gusta"

La actriz le contó a la revista Paparazzi sus razones por las que ya no frecuenta las noches en los lugares para bailar. 

Magui Bravi, una bailarina afuera de las pistas (Fotos: Instagram)
Magui Bravi, una bailarina afuera de las pistas (Fotos: Instagram)

Magui Bravi (29) es dueña de los cuerpos más entrenados de la Argentina. La bella bailarina forjó un cuerpo tallado a fuerza de duro y riguroso entrenamiento a los largo de varios años de su vida. Y, claro, los resultados… ¡están a la vista!

Si bien, la bella actriz que se lució en Algunas mujeres a las que le cagué la vida, la obra que protagonizó este verano en Carlos Paz junto a Pablo Rago, Silvina Luna, Miriam Lanzoni y Carla Bruni, recibe el cariño y los piropos del público, no todo es color de rosa para ella.

"Dejé de ir a boliches porque me es imposible, me tocan toda, no me gusta, pero los recitales me gustan mucho y voy desde siempre".

“Me encanta el cariño de la gente, que es incondicional. Tengo una red grande de seguidores. Eso es lo más lindo. Y lo que quizá no es tan lindo… Mirá, me estoy yendo a un recital del Indio Solari y es la primera vez que siento que va a haber un mundo de gente… ¡Voy al medio de la cancha! Dejé de ir a boliches porque me es imposible, me tocan toda, no me gusta, pero los recitales me gustan mucho y voy desde siempre, y es la primera vez que pienso que voy a estar muy rodeada de gente”, declaró en diálogo con la revista Paparazzi.

Además, habló de su estado sentimental actual: “No estoy en pareja, estoy sola. Yo soy súper noviera, así que tengo ganas de estar en pareja, pero tiempo al tiempo. Ya se verá. No hay nada que me apure", expresó. Y remarcó: "¡Soy súper Susanita! Pero estoy tan enfocada en el laburo en este momento que es como que dejé un poco de lado ese tema”.

Por último, ante la pregunta de la periodista sobre si los hombres la siguen, teniendo en cuenta que está sola, Magui respondió con picardía y entre risas: “Un poco… pero como a todo el mundo…”, cerró.