Grego Rossello: "Siento que se terminó el prejuicio hacia los que venimos de las redes y me ayudó la tele"

El actor nacido en Instagram se convirtió en "polirrubro": estrenará un protagónico en cine, conduce ESPN Redes en cable y se sube al escenario con su unipersonal. Mano a mano con Ciudad.

La nueva vida de soltero de Grego Rossello tras su separación

En los últimos cuatro años, la vida de Grego Rossello (26) cambió drásticamente. En pocas palabras: paso de ser un chico que hacía stand up a la gorra a hacerse famosísimo en Instagram, donde ya lo siguen más de un millón de usuarios.

También participó del clásico Polémica en el bar en Telefe, es conductor de ESPN Redes en cable, incursionó en la actuación en cine y estrenará dos pelis este año, además de presentarse el 11, 18 y 25 de agosto en el teatro Liceo con Ridículo, su unipersonal. En el terreno privado, se fue del hogar de sus padres para vivir su primera experiencia solo. Después vino la convivencia con Stephanie Demner (27), pero tras dos años de relación, se separaron y ahora volvió a la vida de soltero en su nuevo departamento.

Antes de sus presentaciones arriba de las tablas, Grego visitó la redacción de Ciudad y habló de su presente, su pasado y su futuro.

-¿Cómo te preparás para subirte nuevamente al escenario con Ridículo, tu unipersonal?

-Muy bien. Estoy reestrenando el show que ya hice el año pasado. No le quise cambiar el nombre porque soy bastante quisquilloso y sentía que si el espectáculo entero no es nuevo, no hay que cambiarle el nombre. Es decir, está cambiado casi por completo: lo hago en otro teatro, con otra escenografía, un nuevo video que lo presenta. Además, cambió mucho mi vida en el medio y ahora estoy con Gustavo Yankelevich, que con RGB está produciendo el show. Todavía no lo puedo creer.

"La separación de Stephanie (Demner) fue complicada. Me costó mucho tomar la decisión de separarme. Hoy estoy bien, contento y soltero".

-¿Qué te dijo Gustavo, en qué mejoró este show que se viene con su mirada?

-Lo primero que me sugirió fue acortarlo, porque yo soy larguero. Después, y esto me sorprendió, me dijo que le gustó mucho el show y me marcó cosas puntuales de la rutina. "Esto sí, esto no". En el momento me agarró como esa inseguridad del artista de decir "¿estará bien sacar esto?" y hace poco hice un ensayo con público, probé y todos los cambios fueron acertados.

-Poniendo como ejemplo el caso de Yankelevich y haciéndolo extensivo al público, ¿sentís que se está terminando el prejuicio hacia los que, como vos, vienen de las redes?

-Sí. Siento que ese prejuicio se terminó. De todos modos, para el prejuicioso ayuda que, por ejemplo, yo haya pasado por la tele haciendo Polémica en el bar y ahora conduciendo ESPN Redes. De todos modos, ahora por ejemplo Pergolini se volcó a las redes sociales de lleno, sin ir más lejos estamos en esta redacción que está súper enfocada en eso también, los diarios son más leídos por Internet que en su versión papel. Algunos jóvenes, bueno ahora no soy tan joven, de casualidad la vimos antes, pero ahora todo pasa por ahí.

-Hablaste de Pergolini, ¿cómo viste su incursión de los últimos días en Instagram con un noticiero digital?

-No lo conozco mucho personalmente, sólo una vez me hizo una entrevista y fue muy simpático conmigo. Me parece que Pergolini siempre fue un tipo de ver hacia el futuro. Cuando él lo decía hace algunos años, por ahí se le reían, y ahora vemos que es una realidad. Creo que a la gente un poco más grande sí le cuesta un poco más el lenguaje de las redes. No lo digo mal, porque por ejemplo a mí me pasó eso con Snapchat u otras redes que me explican mis hermanitos que son adolescentes. Creo que eso es una cuestión generacional.

Su ex está de novia con el tenista Guido Pella. Y dijo que tienen planes de casamiento. Consultado al respecto, Grego acotó: "Sabía que estaba de novia, no sabía que había dicho que se iba a casar. Me causa un poco de risa. Pero ojalá. Es una chica muy copada y le deseo lo mejor".

-¿Tenés en claro quiénes conforman tu público, qué cosas sentís que comparten con vos?

-En mi caso mi público son jóvenes entre 18 y 35 años, dentro del rango de mi edad. Siento que crecieron conmigo. Hace varios años que hago videos en Instagram y quizás el que me empezó a seguir a los 22 hoy tiene 28 y me siguen saludando en la calle, viendo mis videos y ese es el público que yo quiero que me venga a ver al teatro. Creo que lo que hago en el teatro está más cercano a ese público, porque si bien es para toda la familia el show y no me zarpo, hay cosas que me permito en el teatro que no las puedo hacer en Instagram, porque quizás haya un nene de seis años mirándome, entonces trato de ser súper cuidadoso.

-Además del teatro, este año vas a estrenar tu primera película como protagonista. ¿Cómo te sentiste en ese rol?

-Qué puede pasar se estrena el 4 de octubre, no lo puedo creer. Ya me mostraron el trailer y la gráfica y es muy loco. Pasé de hacer videos de comedia de 15 ó 20 segundos a hacer una película de una hora y media, después de una vida de castings frustrados. Ahí tuve mi vestuario, estuve en todas las escenas. Es más, se hizo hasta cargoso porque el guión era medio largo. Ahí conocí a Darío Lopilato, que es una gran persona, un tipazo y un talentoso bárbaro. Quizás para muchos quedó en el personaje de Coqui de Casados con hijos, pero es un actor increíble que fue un poco mi profesor de actuación.

-¿Cómo es eso?

-Yo estudié teatro muchos años, pero con esta vorágine mi profesor fue él porque no tenía tiempo para un coach. En ese momento estaba con la peli, más Polémica en el bar, más ESPN Redes y llegaba a mi casa y sólo tenía tiempo para dormir 4 horas por día. Generamos algo que se dio en el primer ensayo, que no se puede comprar ni laburar, que es una onda de amigos en una peli que, justamente, se trata de dos amigos. Si eso no se hubiera dado, no se cómo habríamos podido hacerla. Además van a estar Magui Bravi, Inés Palombo, Luis Ziembrowski, Luciana Salazar y fue el último trabajo de Emilio Disi. Ya estaba complicado Emilio, pero él quiso hacerla y siempre iba con una sonrisa. Me tiró un par de puntas desde su lugar de experiencia, pudiendo tener un prejuicio enorme conmigo y nada que ver. Me llamaba y me daba consejos, incluso a veces yendo en contra del director. De paso "usé" a todos para mis videítos de Instagram.

-También incursionaste en la tele de aire y formaste parte de Polémica en el bar, pero decidiste dar un paso al costado y explicaste: "Respecto a los comentarios de la gente a la que no le gusta Polémica... los mismos motivos por los que ustedes dicen que no les gusta, son los mismos por los cuales yo decidí no seguir. Así que en ese sentido, estoy de acuerdo".

-Lo dije en un tono de calentura del que después me arrepentí un poco. Ese programa es para gente más grande y me refería más que nada a eso. La línea del programa se tornó muy periodística y yo no soy periodista. Aprovecho para agradecerle a Mariano Iúdica, que me sentó al lado suyo en la mesa y viví un año entero de aprendizaje en la televisión de aire, lo disfruté mucho, pero incluso hasta él me había dicho "vos vas a estar un tiempo acá y después seguro te vas a ir".

-Siguiendo esa línea, ¿cómo te posicionás frente al actual cambio de paradigma en relación a la igualdad de derechos entre mujeres y hombres, y en cuanto a tus propias actitudes frente a las chicas?

-Vengo de una familia a la que quiero un montón, que son unos divinos, que me apoyan, que son puro amor y puro cariño, pero a su vez son muy tradicionales, por ende, machistas. Crecés machista por tu entorno, tu crianza y lo primero que hay que aceptar es que uno está rodeado de micromachismos y la palabra que surge es deconstrucción. Es ir tratando de aprender. Me equivoqué en un montón de videos en los que la mujer estaba en un lugar que quedaba mal. Y quiero cambiar, pero no por cuidarme, sino por aprender que hay un pibe o una piba del otro lado y que vos le estás bajando un mensaje. Yo estoy aprendiendo. Hay palabras que dejé de usar no sólo en mis videos, sino en mis grupos de amigos. Por ejemplo, el concepto de que el pibe que está con mil minas es un ganador y la que está con muchos es una trola. Son palabras que no van más. Trato de pregonar eso, siguiendo a los que siento que saben. Leo a la Señorita Bimbo, a Malena Pichot, aunque ella no me quiera a mí. Aprendo de mi hermana, que es asistente social y está metida con estas cuestiones a fondo. Aprendo de los que saben.

"Vengo de una familia a la que quiero un montón, son unos divinos (...) pero a su vez muy tradicionales, por ende, machistas. Y lo primero que hay que aceptar es que uno está rodeado de micromachismos y la palabra que surge es deconstrucción. Yo estoy aprendiendo".

-Yendo a un terreno más privado, ¿cómo viviste tu separación de Stephanie después de dos años de relación, convivencia incluida?

-La separación fue complicada. Soy genuino y sensible y me pasó que me preguntaran por qué estaba más apagado en mis videos y fue por eso. Me costó mucho tomar la decisión de separarme, sabiendo que iba a venirse todo lo del después: las notas, las preguntas, que me hablen de mi ex. Yo no estaba acostumbrado a nada de eso. Costó pero fueron un par de meses y hoy estoy bien, contento y soltero. 

-¿Cómo tomaste que Stephanie ya esté nuevamente de novia (con el tenista Guido Pella) y haya declarado que tiene intenciones de casarse el año que viene?

-Sabía que estaba de novia, no sabía que había dicho que se iba a casar. Me causa un poco de risa. Pero ojalá. Es una chica muy copada y muy buena y le deseo lo mejor.

"No sigo a mi ex en las redes. No tengo ganas de ver qué hace, qué pone. Por otro lado, no borré mis fotos con Stephanie. Si el día de mañana estoy con otra persona y me pide que las borre, se verá. Pero esto de borrar todo al día siguiente de separarme como para negar, no lo hago".

-Además de cortar tu relación personal, también viviste la ruptura de la pareja en las redes, ya que ambos compartían mucho de su vida juntos ahí. ¿Cómo se maneja eso?

-Parece una gilada, pero cuesta también eso de dejar la vida que teníamos en las redes juntos, había fanáticos de la pareja. Pero en un momento uno pone en la balanza y decide priorizarse. Tengo la suerte y la posibilidad de hablar de mis shows y de las películas que estoy haciendo y de la tele y de poder contestar también si me preguntan por esto, pero dándole al tema la entidad que tiene.

-¿Seguís a Stephanie en Instagram después de separarte?

-Yo no sigo a la persona de la que me separé. No tengo ganas de ver qué hace, qué pone. Por otro lado, no he borrado mis fotos con ella. Si el día de mañana estoy con otra persona y me pide que las borre, se verá. Pero yo esto de borrar todo al día siguiente de separarme como para negar, no lo hago. 

-¿Cómo creés que vas a actuar en tus redes cuando tengas una nueva relación?

-Creo que uno aprende y yo aprendí un montón, hice un curso acelerado. Creo que vería. Si lo que hacés no sirve para mejorar lo que viene después, no tiene sentido. Hago mucha terapia y me gusta analizar y aprender de todo.

-¿Volviste a vivir solo?

-Sí. Estuve un tiempo con mi familia, ellos quizás querían que me quede un poco más pero no, ja, ja. Después me fui un tiempo a lo de Diego Lucero, un amigo de la infancia, que le caí al sillón. Me le terminé quedando un mes y medio. Ahora ya tengo mi casa, maduré, compré plantas. El tema del delivery no cambió. Ahora viene Marga, que me ayuda con la comida y la casa, y me estoy cuidando un poco más sobre todo con la alimentación y a la hora de entrenar. Me van a odiar pero ahora como milanesa al horno, cosa que dije que nunca haría. Pero tenía que cortar un poco con lo frito...

-¿Qué balance hacés de este último tiempo y qué proyectos laborales se vienen?

-Estoy bien con la conducción de ESPN Redes, me gustaría conducir en tele de aire, entrevistar, estudiar a los invitados. Lo que me pasa es que soy como "polirrubro" y a veces eso puede ser bueno o malo. Estoy muy diversificado, por eso este año me enfoqué a la conducción y a este show. Después estoy abierto a otras propuestas y hay algunas posibilidades como por ejemplo de hacer algo con Susana, no sé si todavía se podía decir. En las redes, además, creo que debo ser de los que menos los abandono, le sigo metiendo. Cuando vean esto, chequeen mi Instagram que dos días para adelante o para atrás va a ver un video nuevo.