El descargo de Federico Bal tras las palabras amigables de Santiago Bal hacia Barbie Vélez: "Mi viejo habló de mi expareja, y habló bien. ¿Me debería enojar?"

El actor recurrió a Twitter para sentar su postura tras los dichos de su padre. 

Luego de la escandalosa separación de Federico Bal (26) y Barbie Vélez (22), muchas voces comenzaron a hablar y aportar detalles sobre la relación de la expareja. Sin embargo, una importante voz se mantuvo en silencio hasta el martes 28: Santiago Bal (80), el padre del actor. El artista tuvo una salida pública y el notero de Intrusos le preguntó por la polémica ruptura de su hijo con la joven actriz. 

¿Lo que llamó la atención? Santiago mantuvo una postura neutral, sin defender fervientemente a Federico. "Yo no defiendo a nadie, no tengo que defender. Ellos son dos seres que ya saben lo que han hecho de su vida. Es un problema de ellos… Yo (a Fede) lo acompaño queriéndolo, tratando de apoyarlo del mejor modo. Entendí que cuando uno se enamora, puede pasar cualquier cosa. Lamentablemente, estuvo enamorado y eso es muy malo para ciertas circunstancias. Cuando las cosas no caminan, es malo estar enamorado... Barbie es un encanto de criatura, me ha tratado con una ternura... Tengo un recuerdo maravilloso de esa nena", dijo Santiago.

"Mi mamá es fuerte y puede sola. La apoyo y la amo enormemente, pero ella puede defenderse a la perfección. Y hoy estoy más cerca de ella que nunca. Mi viejo, está grande. Habló de mi expareja, y habló bien. ¿Me debería enojar? ¿Debería llamarlo para preguntarle por qué lo hizo? Es un tipo grande que declara lo que quiere. Ellos dos se llevaban geniales, se querían...·

Con las declaraciones replicándose en los medios, Federico escribió en Twitter tras la nota de su papá:  "Sé que me volví muy serio y aburrido últimamente con mis publicaciones. Pero no puedo callar, no me enseñaron a eso. Y menos en momentos así". Al día siguiente decidió ampliar su postura y emitió una contundente respuesta en un extenso comunicado, que tituló: "Un par de cosas por decir...".

Leé la carta que publicó Fede Bal en Twitter luego de las palabras de Santiago Bal en TV:

"Hace unos días, mi viejo pudo reponerse y salir a ver una obra de teatro. Su pasión y su amor por la profesión lo ayudaron en esta lucha cotidiana contra la quietud propia de esa edad. Sus 80 años me llenan de orgullo y de comprensión. Invito a que comprendan que no es fácil, a su edad y en su circunstancia, ser un hábil declarante. No es fácil para él hablar de mi mamá, quien fue su gran amor. Es de otra generación. 

Pido lo que cualquier hijo pediría: respeto para una persona de esa edad. Yo entendí el medio. Soy parte del mismo y acepto las reglas de juego. Pero además de ser actor y una persona pública, también soy hijo. Y cuando se apaga la cámara o se baja el telón, soy una persona más. Un hijo que, como todos, defiende y protege a los suyos. Mi mamá es fuerte y puede sola. La apoyo y la amo enormemente, pero ella puede defenderse a la perfección. Y hoy estoy más cerca de ella que nunca. Mi viejo, está grande. Habló de mi expareja, y habló bien. ¿Me debería enojar? ¿Debería llamarlo para preguntarle por qué lo hizo? Es un tipo grande que declara lo que quiere. Ellos dos se llevaban geniales, se querían.

"¿Eso quiere decir que de alguna forma 'no salió a bancarme'? ¿Qué querían escuchar? Es un tipo que no va a meterse en los problemas de pareja de su hijo públicamente. Él sabe cómo fueron las cosas, si eso les interesa. Y las sabe mejor que nadie. Que no las cuente ante las cámaras que lo están esperando en la puerta de un teatro no quiere decir nada".

¿Eso quiere decir que de alguna forma 'no salió a bancarme'? ¿Qué querían escuchar? Es un tipo que no va a meterse en los problemas de pareja de su hijo públicamente. Él sabe cómo fueron las cosas, si eso les interesa. Y las sabe mejor que nadie. Que no las cuente ante las cámaras que lo están esperando en la puerta de un teatro no quiere decir nada. Me agota tener que explicar, defender, aclarar. Pero si no digo nada, estaría traicionando a mis principios. Justamente, a aquellos valores que mi familia me enseñó. 

No pido que tengan respeto por mí. Sólo pido que lo tengan por él. No esperemos a brindarle palabras cálidas cuando ya no pueda escucharlas. 

Con respecto a la causa, lo que importa, como dije e hice desde el comienzo, es la acción de la Justicia. Pero LA VERDADERA ACCIÓN DE LA JUSTICIA. Y no los artificios falaces de algunos personajes que están más cerca de una "kermesse" barrial que de lo que debería ser realmente su labor".