Benjamín Vicuña habló de la muerte de Blanca y contó la emotiva frase que le dijo su hijo mayor tras su partida

El actor abrió su corazón con la revista Caras, donde se refirió al momento más duro de su vida.

Blanca Vicuña habló a fondo sobre la trágica muerte de su hija Blanca.
Blanca Vicuña habló a fondo sobre la trágica muerte de su hija Blanca.

Benjamín Vicuña (39) y Pampita (40) vivieron el dolor más grande en septiembre de 2012 tras la muerte de su hijita Blanca, que en ese momento tenía seis añitos.

En una extensa entrevista con revista Caras, que lo tiene como figura de su tapa, Benjamín abrió su corazón y habló a fondo sobre la trágica pérdida de su hija mayor: “Pasé momentos de incomprensión, de rabia. De querer renunciar a todo. De desarmarme por completo y empezar a reconstruirme de a poquito. Me alejé de la fe. Extrañé a morir. El trabajo me ayudó a canalizar el dolor. Pero mi madre (Isabel Luco), me dijo un día ‘tiene el derecho y el deber de ser feliz’”.

"Mis hijos me ayudaron. El mayor, Bauti, un día me dijo ‘ella está en el cielo y con nosotros’. Y lo sentí así. Y es bonito cuando algo tan doloroso puede ser tu inspiración de vida. Blanca sigue siendo lo más sagrado de mi vida"

El actor chileno contó que una emotiva frase de su hijo Bautista (10) lo ayudó a sobrellevar el dolor: “Uno se reconstruye, el dolor se transforma en amor, aposté a la vida. Y mis hijos me ayudaron. El mayor, Bauti, un día me dijo ‘ella está en el cielo y con nosotros’. Y lo sentí así. Y es bonito cuando algo tan doloroso puede ser tu inspiración de vida. Blanca sigue siendo lo más sagrado de mi vida”.

Por último, habló con amor de cada uno de sus hijos, incluida Magnolia (9 meses y medio), fruto de su relación con la China Suárez: “Todos mis hijos son maravillosos. Son muy diferentes entre sí y a la vez cada uno paree tener un pedacito del otro. Blanca es una dulce increíble, que está siempre a nuestro lado. Bautista es un niño con mucha alegría, muy fuerte, Beltrán (6) es juguetón, divertido, alegre, Benicio (4) es exquisito y Magnolia una delicada dulzurita. Teniéndolos a ellos no puedo dejar de honrar la vida”.