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Ángel de Brito, íntimo antes del debut en el Cantando 2020: "No voy a poder con mi genio y a Laurita Fernández voy a preguntarle de todo"

Ángel de Brito, íntimo antes del debut en el Cantando 2020: No voy a poder con mi genio y a Laurita Fernández voy a preguntarle de todo
Ángel de Brito, íntimo antes del debut en el Cantando 2020: No voy a poder con mi genio y a Laurita Fernández voy a preguntarle de todo

Tomará las riendas de la conducción del ambicioso reality y habló a fondo con Ciudad: sus metas, la relación con Rial, su riguroso perfil bajo y más.

Muy pronto, Ángel de Brito (44) debutará en el prime time de eltrece junto a Laurita Fernández en la conducción del Cantando 2020, en lo que será un hito en su franco ascenso profesional.

A poco más de dos décadas de sus inicios, el periodista de espectáculos que se consolidó como el más influyente del medio a caballo de Los Ángeles de la Mañana (lunes a viernes de 11 a 13 por eltrece) tendrá el honor y la responsabilidad de ir “en el horario del Bailando” hasta tanto Marcelo Tinelli como el canal puedan concretar el regreso del Bailando 2020, en el contexto de lo cuidados sanitarios que exige la pandemia de coronavirus.

El desafío profesional para Ángel entonces será de lunes a viernes desde las 22.30 y hasta la medianoche, todos los días en vivo con una intensa participación de las redes sociales. En el estudio, estará acompañado también por un jurado de notables integrado por Nacha Guevara, Moria Casán, Pepito Cibrián Campoy y Karina la Princesita, en una competencia que tendrá 20 equipos, “porque hay varias duplas de famosos”, explicó De Brito a Ciudad.

"Marcelo me dio toda la libertad para hacer el programa con mi estilo. Es la tercera vez que se hace. Obvio que va a tener mi impronta y mi forma de conducir".

Como siempre, el público es el que definirá a los ganadores del reality, aunque en esta ocasión no habrá sueños para cumplir. Para el primer programa, se espera una impactante apertura musical vinculada al rock nacional en la que de alguna manera van a participar muchos artistas.

“La primera ronda será con repertorio libre, pero después va a haber ritmos, o cantando en familia, u homenajes. Cada equipo puede hacer lo que quiera en la puesta en escena. Pueden hacerlo alusivo o no. Pueden bailar si quieren, obvio que respetando la distancia social y los protocolos. Si algún día alguno quiere hacer algún personaje están habilitados, aunque solo tenemos a Miguel Ángel Rodríguez y Carmen Barbieri como humoristas. Jey Mammon bien podría venir a hacer su previa como Estelita y después quedarse a cantar. Está todo librado a la creatividad de cada equipo. Cada uno, cumpliendo las reglas, va a tener la libertad de hacer lo que quiera”, explicó el conductor.

-¿Dudaste antes de aceptar sumarte un trabajo tan importante como la conducción del Cantando?

-Mi prioridad es Los Ángeles de la Mañana, sigo con mi programa de radio en CNN (lunes a viernes de 14 a 16 en la AM 950) ya en el segundo año. Tenía arreglado hacer el Bailando desde abril pero la pandemia nos dejó sin el programa hasta ahora. Por eso, esta propuesta me vino genial, no solo por el crecimiento profesional sino porque la conducción es algo que me gusta. Dije que sí apenas me lo propusieron, fui al primero que llamaron porque querían que lo conduzca yo. Me contaron las ideas que había y me gustaron, algunas se fueron modificando, aparecieron nombres nuevos tanto del jurado como de los participantes y el programa creció mucho. Por suerte tenemos mucho apoyo del canal, de Adrián Suar y de Marcelo Tinelli también porque está metido en la producción.

-¿Estás contento con el equipo de lujo que los va a acompañar?

-Con el único con el que no trabajé es con Pepito, pero conozco a todos los demás del jurado y de los participantes. Me gusta mucho el elenco porque hay gente talentosa y son pocos los que no cantan, por su profesión todos pasaron por la comedia musical. Y en el jurado los cuatro son figuras muy potentes, muy distintos. Karina es una número uno en su rubro, Pepito es uno de los directores más prestigiosos del país, y tanto él como Moria y Nacha tienen 50 años de escenario. Son palabras más que autorizadas, y tienen mucho carácter. Eso seguro que vaya a producir cosas muy lindas, y de las otras también.

-En el rol de la conducción, ¿vas a ser un mero presentador? ¿O vas a hablar y "pinchar" a los participantes antes de que canten?

-Marcelo me dio toda la libertad para hacer el programa con mi estilo. Es la tercera vez que se hace. Primero lo hizo Marcelo Tinelli, después José María Listorti y ahora me toca hacerlo a mí. Obvio que va a tener mi impronta y mi forma de conducir. No soy Marcelo, no soy Listorti, ni ningún otro. Cada uno conduce con su esencia, y yo voy a preguntar de todo, obvio. No voy a tener el rol de villano del jurado de ShowMatch, pero voy a hacer la parte periodística porque está en mi esencia.

-Con Listorti siempre se dedican chicanas al aire... ¿Pudiste hablar con él respecto al programa?

-Hablamos al aire. José María para mí es un excelente conductor de programas de entretenimiento. Además, me parece un gran compañero. Trabajé mucho con él y por eso tenemos confianza y nos bardeamos públicamente, pero es en chiste. La mayoría de la veces, salvo algún enojo que ha tenido alguno en determinado momento, es en tono de broma porque sabemos que nos podemos jorobar con determinadas cuestiones, y con otras no. Siempre jorobamos más o menos con lo mismo, que él es cómico y yo soy chimentero; él dice que es más completo y yo le digo que no sabe nada. Son chistes que nos hacemos porque tenemos muy buena relación.

"José María para mí es un excelente conductor de programas de entretenimiento. Además, me parece un gran compañero. Trabajé mucho con él y por eso tenemos confianza y nos bardeamos públicamente, pero es en chiste".

-Con Laurita van a tener que contener mucho a los participantes, porque no sé cómo les caerá a los que viven de la música que alguno de los jurados les diga que cantaron feo…

-Lo que tienen de bueno los realities vinculados al talento o la destreza es que, lo tengan o no, generan mucha exposición. Lo digo después de haber hecho las notas de backstage del Bailando, y yo veía entrar y salir a todos, cuando iban ilusionados con romperla y se iban deshechos por el jurado porque no les gustaba una palabra o algo les salía mal. Están muy expuestos y la canción expone mucho más que el baile porque uno en el baile la puede pilotear. Pero te olvidás una parte de una canción y es irremontable, vas al 0 directo. La canción tiene mucha más sensibilidad que el baile, y creo que eso mismo, el juego en sí, va a generar un montón de situaciones, desde la emoción a la angustia, a la diversión en algunos casos. Porque me imagino que Karina Jelinek no va a apuntar a emocionar con una canción, pero quizá emocione o divierta con una previa contando algo de su vida. Cada uno tiene que apostar a lo que es, a lo que puede dar y tratar de crecer a medida que pase el concurso.

-¿De dónde surgió ese afecto y deseo de trabajar con Laurita Fernández?

-El cariño se fue dando naturalmente, la conozco desde que entró como soñadora en Ideas y hablamos en los pasillos como con un montón de otra gente. No somos amigos de juntarnos a comer en nuestras casas, pero siempre tuvimos muy buena onda. Ella tuvo momentos muy mediáticos de su vida y nunca me reprochó nada, nunca discutimos. Laurita entiende muy bien cómo es la televisión, su personaje y lo que genera, es algo que siempre me gustó de ella además del talento que tiene. Para mí ella siempre fue la mejor de la pista, porque entra y la rompe, baila como los dioses. Ella canta, conduce, hace radio, para mí es muy completa, siempre dije que es la mejor de su generación, sin dudas.

-Esa buena onda va a evitar que haya lucha de egos entonces...

-Calculo que no habrá problemas, cuando hicimos las fotos para el programa nos matamos de la risa. Nos repartimos las cosas que había que hacer, las frases para decir. No va a haber ningún tipo de competencia porque creo que cada uno conoce muy bien su lugar, sabe en qué es bueno y en qué no. Nos vamos a apoyar.

"Me parece que tenemos que dejar de buscar culpables todo el tiempo y tomar los recaudos. Creo que Andy los tomó en su programa, pero se contagió igual. Es evidente que no fue en el estudio del programa, calculo que habrá sido en cualquier lado. Se estigmatiza mucho a la tele".

-¿Y te vas a animar a incomodarla un poco preguntándole sobre su vida sentimental o eventuales cruces mediáticos?

-No voy a poder con mi genio, si pasa algo con ella se lo voy a preguntar en el Cantando para tener a la protagonista ahí, como llega soltera... Además, ya tuvo algunos cruces con algunos participantes y Laurita va a ser el reality.

-Hace poco Andy Kusnetzoff confirmó que se contagió de Covid-19 y se puso en tela de juicio lo programas de televisión con invitados… ¿Cómo te sentís al respecto ante el inicio del Cantando?

-Todos los que salimos a trabajar estamos expuestos al contagio, pero a su vez somos cada vez más los que vamos a salir a trabajar. De hecho, cuando volví de mis vacaciones me tuve que quedar encerrado en mi casa por dos semanas incluso antes de que se instale la cuarentena para todos y no salí ni al pasillo de mi departamento. Es una situación muy angustiante, delicada, ya sintiéndose bien uno. No me quiero imaginar sintiéndose mal. Cualquiera que esté trabajando, en la tele o donde sea, tiene el riesgo de contagiarse y tenemos que convivir con el virus. Me parece que tenemos que dejar de buscar culpables todo el tiempo y tomar los recaudos. Creo que Andy los tomó en su programa, pero se contagió igual. Es evidente que no fue en el estudio del programa, calculo que habrá sido en cualquier lado. Se estigmatiza mucho a la tele y lo entiendo porque es un medio muy expuesto, pero hay gente trabajando en los bancos, el transporte público y lugares mucho más riesgosos. Ni hablar de los hospitales. Llama más la atención, aunque me parece que hay que naturalizarlo un poco hasta que todo el mundo pueda salir de esta desgracia del coronavirus.

-Sos un rara avis del periodismo, hablás sobre la vida de todo el mundo, pero nadie habla de tu vida privada. ¿Cuál es la fórmula para lograr ese perfil tan bajo?

-La verdad es que lo vivo con naturalidad. Siempre trabajé de periodista, de panelista en su momento y de conductor, nunca me dediqué a ser mediático, ni cuando era un desconocido, tampoco lo aproveché después a pesar de que lo podría haber hecho para subir más rápido, como lo hace mucha gente que está en su derecho de lucrar con su intimidad. Es mucho más negocio y fácil hacerte conocido o llamar la atención, pero siempre elegí este camino del trabajo, del periodismo, la conducción, el panelismo, el jurado, lo que me fue tocando. Y uno puede tener dos vidas separadas, la pública, la del trabajo como cualquiera que trabaja en una oficina, pero que después hace su vida privada normalmente. No tengo nada que esconder ni ocultar, pero no participo del show desde lo íntimo. Nunca me resultó necesario, como un montón de otra gente. Creo que las vidas privadas que se cuentan es porque así lo eligen los protagonistas, nadie anda corriendo a Leo Sbaraglia para que nos cuente qué hace en su casa. Cada uno se presta o no a cruzar el límite.

"Con Rial tenemos una relación normal. Es obvio que entiendo que nos quieran enfrenar todo el tiempo, que alguna chicana que nos tiremos sea título, pero nunca tuve problemas con él. Nuestra relación es mejor de lo que muchos piensan".

-Bien podrías haber sido portada de cualquier revista, pero tampoco fue el caso.

-Me ofrecieron un millón de veces hacer notas de tapa en Caras, Gente, Paparazzi, Pronto. Yo me llevo bien con todas las revistas, tengo colegas a los que quiero en todos lados, pero siempre les contesté lo mismo. Siempre proponen hacer producción con el perro, la familia, mostrar la casa, disfrazarse. Pero nunca me interesó hacer prensa de mi vida. De hecho ni siquiera doy para el interior de las revistas.

-Y tampoco nunca te buscaron para sacarte una foto en verano tomando un helado en malla, por ejemplo...

-Es que no verían más que eso. Tengo una vida normal. De hecho subo las fotos a mis redes. Tampoco me lo puse a analizar, pero siempre tuve claro que estoy para trabajar en el medio, no para ser personaje.

-¿Alguna vez llamaste para frenar la publicación de algo que se diga sobre vos?

-No. Porque de hecho se han publicado cosas pero nunca accioné en ese sentido. Me han llamado a mí un millón de veces y me molestaría llamar. Como a mí me llaman para que no cuente cosas me molestaría estar del otro lado del mostrador. Que cada uno haga lo que quiera.

"Con Pampita somos como un reality. A veces nos enojamos, a veces nos amamos, otras convivimos y nada más. Los dos empezamos en el medio casi a la misma edad, pero en los últimos años tuvimos mucho contacto".

-A esta altura de tu vida, ¿qué objetivos profesionales te quedan por cumplir?

-Yo no me pongo objetivos, me gusta mucho lo que hago, trabajo todo el día, me apasiona el trabajo. Me encanta hacer un programa como LAM que es tan abierto y con tantas posibilidades. El reality es otro formato que me gusta y siempre dije que lo quería hacer y se me dio antes de lo que pensaba. No me esperaba esta propuesta y llegó. Lo mismo me pasó con CNN, que lo veía como algo lejano porque siempre quise trabajar ahí, y un día me llamaron para proponérmelo. No soy de ponerme metas a futuro. Me ofrecen un montón de trabajos por suerte y hay cosas que voy descartando, como hacer teatro, por ejemplo. Pueden decir que trabajo mucho, pero hay cosas a las que le digo que no porque no estoy capacitado o no me interesan directamente. Yo tengo metas chiquitas y trato de mejorar todos los días. Pero si me preguntan, me gustaría conducir un Martín Fierro con Mariana Fabbiani, que me encanta y es amiga. Hay cosas que se van dando o no.

-En cuanto a la radio, se nota que hay mucha química entre vos, Pía Shaw y Pilar Smith en El Espectador, incluso no tienen reparos a la hora de criticar a gente o medios en los cuales trabajan.

-Es que trabajamos con mucha libertad en la radio. Todo ese juego surgió de casualidad, haciendo el programa yo jorobaba a Pilar que era muy chupamedias de Telefe, y Pía de América. Pero ellas me decían que yo nunca hablaba mal de Marcelo, empezamos a jugar, y después el juego se dio vuelta y ya hablamos de todo el mundo. Se fue dando, pero no decimos nada agresivo, sino que contamos las cosas que van ocurriendo y ese es el chiste. Con Pilar somos amigos hace 20 años, y con Pía siempre quise trabajar, se dio el año pasado. Creo que la repercusión y el rebote del programa tiene que ver con esto, que hablamos de todos los temas y así como hablamos de internas, también entrevistamos a Verónica Castro, Susana Giménez, Leo Sbaraglia, Oscar Martínez, Antonio Gasalla, que hasta vino al estudio, a Tini Stoessel, Lali Espósito y a otras grandes figuras para hablar de sus trabajos. Pasaron todos por El Espectador en estos dos años. Le damos mucha importancia a la industria, a las series y a la información cotidiana de los chimentos.

-¿Cómo te llevás con Jorge Rial?

-Tenemos una relación normal. Es obvio que entiendo que nos quieran enfrenar todo el tiempo, que alguna chicana que nos tiremos sea título, pero nunca tuve problemas con él. Nuestra relación es mejor de lo que muchos piensan.

-Así y todo, lo decís ya consolidado con el programa de espectáculos más visto de la televisión y con el que mayor repercusión genera en otros medios

-Yo el rating no me lo creo, es parte de la tele. Obvio que me importa y es fundamental para el trabajo de cada uno. Pero uno puede medir bien un día, al día siguiente no tanto, es muy relativo. Yo trabajé en todo tipo de programa y en todo tipo de momentos, desde estar como cronista en el Patinando por un sueño con 40 puntos, cuando no podíamos salir a la puerta cuando terminaba ShowMatch, a programas que no funcionaron tanto. Y uno sigue trabajando igual; cuando uno pertenece al medio no hay que creerse el rating, sino que hay que quererlo.

"No tengo nada que esconder ni ocultar, pero no participo del show desde lo íntimo. Nunca me resultó necesario, como un montón de otra gente. Creo que las vidas privadas que se cuentan es porque así lo eligen los protagonistas".

-Dejando el rating de lado, hace tiempo que imponés gran parte de la agenda del espectáculo...

-Cuando armo el programa busco temas que le interesen a mi público, tengo mucho contacto con el público, las redes sociales y veo qué temas o figuras me piden, y eso a veces no se ve en otros programas en general. De hecho, hay temas que quizá no se hacen. Por ejemplo, hace unos días hablamos con la hija de una exnovia de Sandro y el tema funcionó mucho en números, pero también llevamos a Lucas Spadafora que quizá todavía no lo conoce nadie, pero a mí me divierte y medía. Vino Laurita Fernández, también hablamos de actualidad y sobre la reapertura de las peluquerías. Todos los días trato de buscar temas que peguen, no es que armo el programa para que no funcione ni tenga rebote, trabajo en la repercusión porque es parte de mi laburo. Cuando hacen una nota en Ciudad les gusta que la lean, y a mí me gusta que me miren, que opinen en las redes así se arma en un programa.

-¿Cómo es tu relación con Morena Rial?

-Yo a ella la conozco desde muy chiquita, yo trabajaba en América y ella venía a muchos de los programas en los que yo estaba, le tengo mucho cariño y siempre tuve buena relación con ella. Fue un montón de veces a ShowMatch, también hablamos muchas veces por teléfono por cosas que le pasaron en su vida y tenemos a mucha gente en común.

-¿Hay temas que preferís obviar a la hora de dar información?

-Sí, básicamente no me gusta meterme en temas de salud, solo los abordamos cuando ya son muy públicos o porque los contó el protagonista. Después, hay miles de temas que no entran y siempre recibimos quejas por no tocar ciertas cosas, pero pasa que a veces uno prepara 10 temas para el día pero solo salieron 5.

-¿Cómo te llevás con Pampita? ¡Pasan de un extremo al otro con increíble facilidad!

-Nos llevamos genial, somos como un reality. A veces nos enojamos, a veces nos amamos, otras convivimos y nada más. Los dos empezamos en el medio casi a la misma edad, pero en los últimos años tuvimos mucho contacto, más desde que se incorporó al Bailando. Y pasamos por todos los momentos, buenos, malos que me enojé yo, que se enojó ella, pero tenemos una relación correcta. No somos amigos para nada, pero nos llevamos muy bien.

-¿Quedaste bien con Graciela Alfano después de que se fuera de LAM tirando bombas?

-Es excelente. De hecho, la última semana que estuvo en el programa le pregunté a dónde iba a ir a criticarnos y ella me dio la lista, ¡y nos reímos! Pasa que antes de hacer LAM yo a Graciela la conocía como figura de hacerle miles de notas. Pero además trabajamos muchos años en ShowMatch: ella como primera jurado en dar la devolución y yo estaba al lado como notero durante todo el programa en su época más mediática. Fue con sus peleas con Aníbal Pachano, Matías Alé, Silvina Escudero y con ella tengo mucha confianza, yo sabía que iba a hacer su juego y está bien. Por eso nunca le contesté, le tengo cariño y sabía que iba a decir de todo.